
Ante la inminente suspensión de la totalidad del personal de Bambi, desde la UOM Rosario alertaron que en el sector “hay muchos puestos de trabajo que se encuentran amenazados”, y sostienen que las principales causas de la compleja situación son los aumentos tarifarios y la apertura de importaciones, medidas impulsadas por el gobierno nacional.
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Rosario, Antonio Donello, adelantó que la fábrica de heladeras Bambi va a suspender a 460 trabajadores –la totalidad de su personal de producción– ante la falta de ventas del rubro.
Desde el gremio destacaron que “el acuerdo al que se arribará no perjudicará el bolsillo al trabajador porque sólo se le descontará el 10 por ciento del salario de bolsillo, correspondiente a la segunda quincena de junio”, pero de todas maneras señalaron que “lo que preocupa es el futuro de la empresa con la caída de ventas en estos meses”.
La suspensiones se darán en junio, julio y agosto, según informaron desde el sindicato, que pidieron que 35 trabajadores tercerizados sean pasados a planta permanente y que se pague el 90 por ciento de los sueldos a los suspendidos, “algo que ya casi se tiene acordado”, adelantaron.
Donello alertó sobre la situación en la que se encuentra el sector en el sur de Santa Fe, al considerar que «hay muchos puestos de trabajo que se encuentran amenazados», y agregó: «Nos preocupa hacia dónde vamos con las industrias suspendiendo gente, nos preocupa todo el sector, y también el destino de nuestro país».
El titular de la seccional local de la UOM ya había encendido las alarmas al alertar sobre la situación en la que se encuentra el sector en Rosario y la región. “Hay muchos puestos de trabajo que se encuentran amenazados», advirtió.
«Actualmente, en Acindar trabajan 150 empleados metalúrgicos, y 50 están fuera de convenio. Aquí no hay una cuestión económica sino una decisión política. La empresa quiere cerrar la planta de Rosario y llevar la producción a San Nicolás», recordó el dirigente sindical.
Desde la UOM consignaron que la situación que hoy se vive en Acindar es similar a lo que pasó en marzo pasado en firmas que cesaron sus actividades como Bambi, Ar Zinc (ex Sulfacid), ubicadas en Fray Luis Beltrán y una aceitera en Chabás.
«En GAFA, fabricante de heladera, hay 320 empleados suspendidos que cobran el 90 por ciento del sueldo. Ellos también están padeciendo la situación económica, pero no quieren cerrar; la están peleando», añadió.
El líder metalúrgico afirmó además que en esa empresa «se quedarán sin trabajo 60 contratados debido a las baja en las ventas y la apertura en la importación», y aclaró que «si se continúa con la apertura de importaciones, el aumento del gas y la energía, el transporte y todas las políticas que enfrían el consumo, esto va a repercutir fuertemente en la producción».
