A 40 años de la Noche de los lápices, una multisectorial encabezada por organizaciones estudiantiles y organismos de derechos humanos, realizará una marcha y festival. A las 16 concentran en plaza San Martín para partir hacia el Monumento a la Bandera, donde cerrará con un recital de Cielo Razzo.
La fecha que cada año convoca a los estudiantes a movilizarse y a actualizar reclamos, en esta oportunidad tendrá un condimento especial al conmemorarse los 40 años de la “Noche de los Lapices”, «aquella en la que los/as estudiantes y militantes secundarios/as Francisco Lopez Muntaner, Maria Claudia Falcone, Claudio De Acha, Horacio Angel Ungaro, Daniel Alberto Racero, Maria Clara Ciocchini, Pablo Diaz, Patricia Miranda, Gustavo Calotti y Emilce Moler fueron secuestrados/as a manos de los genocidas de la ultima dictadura cívico-militar», tal cual remarca el texto de la convocatoria difundida por las organizaciones estudiantiles.
Las consignas de este año están atravesadas por los reclamos que desde el cambio de gobierno nacional se vienen repitiendo en distintas movilizaciones: «Por Memoria Verdad y Justicia para los compañeros de la noche de los lápices y los 30000. Contra las políticas de reconciliación y de perdón a los genocidas. Seguimos exigiendo cárcel común, perpetua y efectiva»; «Por la defensa de la educación publica. Boleto estudiantil gratuito universal en la provincia de Santa Fe»; «Mas presupuesto para educación y para salarios docentes dignos», «Contra la represión a la protesta social. No al protocolo anti-piquetes»; «No a los despidos y suspensiones»; «No al tarifazo».
La jornada, además de una marcha contará con un festival en el Monumento, que tiene entre otras bandas invitadas –ya se mencionó el cierre de CIelo Razzo– a Buenos Psicopatas, Chiquita Machado y Arte en lucha.
A continuación se reproduce el texto completo de la convocatoria realizada por la Multisectorial por la Noche de los lápices
Los lápices siguen escribiendo
Tenemos plena confianza y la convicción de que la firmeza y la unión de todas las luchas hará posible esa otra sociedad más justa e igualitaria por la que peleaban los/as estudiantes de La Noche de los Lápices.
Hoy se cumplen 40 años de la trágica e histórica “Noche de los Lapices”, aquella en la que los/as estudiantes y militantes secundarios/as Francisco Lopez Muntaner, Maria Claudia Falcone, Claudio De Acha, Horacio Angel Ungaro, Daniel Alberto Racero, Maria Clara Ciocchini, Pablo Diaz, Patricia Miranda, Gustavo Calotti y Emilce Moler fueron secuestrados/as a manos de los genocidas de la ultima dictadura cívico-militar. Dictadura que fue el golpe mas duro dado a nuestro pueblo en su historia, y que tuvo como objetivo derrotar todas las conquistas que estudiantes, trabajadores/as y sus organizaciones habían conseguido con la lucha; golpe que tuvo que pretendió derrotar a todos/as quienes, desde sus diversas perspectivas, luchaban por transformar la sociedad.
Los estudiantes de la “Noche de los lápices”, como todos/as los 30.000 compañeros/as desaparecidos/as, viven hoy y desde hace años en nuestras luchas. Luchas que como pueblo dimos para recuperar la democracia y para profundizarla. Luchas que son la pelea inclaudicable por los Derechos Humanos y las políticas de Memoria, Verdad y Justicia; luchas que fueron y son la exigencia de cárcel común, perpetua y efectiva a todos los genocidas; luchas por construir una sociedad con derecho a la vida digna para todos/as.
Esos estudiantes y compañeros siguen presentes en cada 24 de Marzo, en cada ronda de las madres, en cada nieto recuperado, en cada paso que damos para que no haya olvido ni perdón.
Y sobre todo, están vivos/as también en los miles que salimos a las calles en defensa de la educación pública, gratuita, laica, científica y popular. En la pelea por el boleto educativo gratuito, una reivindicación histórica de estudiantes y docentes que ahora ha sido llevada a la legislatura provincial; porque mientras las grandes cerealeras extranjeras no pagan ni siquiera ingresos brutos, los estudiantes y trabajadores de la provincia tenemos que pagar un transporte cada vez más caro.

