Binner habla en la Rural de Rufino.
Binner habla en la Rural de Rufino.

El gobernador Hermes Binner se sumó a sus ministros Ángel Sciara y Antonio Bonfatti, y se refirió a los dichos del ministro de Economía de la Nación, Amado Boudou, quien le reclamó a Santa Fe una modificación de su sistema impositivo, como los de Córdoba y Buenos Aires.

El deporte de moda en los últimos días –“Tiren sobre Boudou”– fue practicado por el jefe del Ejecutivo: “Hay una incomprensión por parte del justicialismo de la provincia de Santa Fe en cuanto a que es necesario actualizar los impuestos”, lanzó el socialista. El mandatario, además, interpretó que “la única explicación de por qué el PJ rechaza la reforma tributaria es política”, sin reconocer que el apuro que tiene su gestión por aumentar los tributos también es político. Tampoco dijo nada respecto de aprovechar su buen momento con Carlos Reutemann para conciliar con la tropa del ex piloto el ajuste tributario tan ansiado.

—¿Qué opina de la polémica que surgió entre el ministro de Economía de la Nación y el ministro Sciara?—, le preguntó un periodista a Binner.

—Indudablemente hay una incomprensión por parte del justicialismo de la provincia de Santa Fe en cuanto a que es necesario actualizar los impuestos. Muchos impuestos se llevaron a cero como producto de políticas neoliberales. Córdoba lo aceptó y ya va por la segunda reforma tributaria, y también la provincia de Buenos Aires. Esto tiene una única explicación que es política, y si nosotros mezclamos la política con las necesidades de la gente no nos va a conducir a buen puerto.

El diálogo con la prensa continuó, y cuando un cronista lo interpeló en torno de si en julio se discutirá nuevamente una reforma tributaria en la provincia, el gobernador manifestó: “Lo que ha decidido la Legislatura es que, en lugar de que aquellos que están eximidos hace 18 años tengan que pagar algo, hay que pedir un crédito para pagar sueldos”.

Para Binner, que parecía haber entendido los profundos orígenes políticos de la negativa del PJ a aprobar la reforma tal cual la envió a la Legislatura, de golpe planteó que ese rechazo “es una situación que tendrán que explicarle (los legisladores del PJ) a la población, porque nosotros verdaderamente no lo entendemos”.

Boudou habló y se pudrió todo

El ministro de Economía, Amado Boudou, que estuvo el pasdado viernes en Rosario para participar del lanzamiento del Programa "Participación Popular en Defensa de la Economía Familiar", había manifestado que los fondos reclamados por la provincia en concepto de coparticipación en realidad sostienen el sistema previsional, y había apelado a las experiencias de las provincias de Córdoba y Buenos Aires, que según el funcionario nacional, llevaron adelante “importantes esfuerzos para encarar reformas tributarias que den más equidad al sistema tributaria, algo que Santa Fe no hizo”.

Ahí se pudrió todo, porque primero el ministro de Economía santafesino, Sciara, y luego el de Gobierno, Bonfatti, salieron a comerse de a bocados al bueno de Boudou, que tal vez no tenga muy claro el sustrato político provincial, o tal vez haya hablado de otro tipo de reforma que el socialismo ni siquiera se preguntó si será posible, habida cuenta de que no ha querido moverse del texto original del mensaje enviado a la Legislatura.

El funcionario de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner había opinado que Santa Fe “no es justamente una provincia pobre, tiene una actividad económica muy importante”, tal vez pensando en una actualización importante del inmobiliario rural, tal como sucedió en Córdoba y Buenos Aires. En la provincia, Binner negoció con Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria Argentina (FAA) no tocar demasiado esa gabela, pero fue a fondo contra la industria, que no está exenta del impuesto a los ingresos brutos. Una posición política, con un modelo económico bastante diferente del que instrumenta la administración kirchnerista.

Por ello resulta curioso que Binner haya planteado que “la única explicación de por qué el PJ rechaza la reforma tributaria es política”, y seguramente no podrá acusar al grueso del justicialismo santafesino de kirchnerista, o de “expoliador” de los intereses ruralistas.

Pero además, cuando a Boudou se le expresó claramente que en Santa Fe había sido la oposición la que había rechazado la reforma tributaria, el ministro de Economía reaccionó y planteó algo que debe haber puesto orgulloso al ahora acérrimo adversario del modelo K, Jorge Obeid: “Cuando el peronismo estaba al frente del Ejecutivo en Santa Fe, la provincia tenía un equilibrio fiscal más importante”. Dicho en otros términos, la reforma que quiere el socialismo es para financiar sus propios desequilibrios.

Sciara fue el primero

Tras el paso del Huracán Boudou por Rosario, su par local Ángel Sciara salió a responderle y calificó la demanda de mayor responsabilidad fiscal como una “muletilla”, y explicó que Santa Fe hace lo que puede a la hora de equiparar las cuentas, pero que resulta una es víctima de un “cerrojo impositivo”.

El funcionario binnerista, en diálogo con Radio Dos, aseguró: “Intentamos hacer una reforma tributaria, pero el PJ se opuso una, dos y tres veces. Claro que él no debe saberlo”. Parece que el que no sabe que Boudou sabe que antes había equilibrio fiscal y ahora no es Sciara.

“No tenemos ninguna otra posibilidad de reformar esa recaudación sino trabajamos sobre estos tributos y precisamente la oposición del PJ se ha opuesto a que levantemos la exención a las grandes industrias”, abundó Sciara, que tampoco elaboró respuesta alguna en torno del inmobiliario rural.

Bonfatti echó nafta al fuego

Tal parece que el fin de semana debe haber inspirado al jefe del Ministerio con el nombre más largo del mundo, o bien el propio gobernador le indicó que salga a rociar con nafta súper el fogón encendido por Boudou el viernes pasado. Bonfatti dijo que el joven ministro nacional “vino a hacer un acto de provocación política”.

Este lunes, el calvo y fiel funcionario socialista, en diálogo con Radio Dos, avanzó en el rumbo de colisión: “Boudou es consciente de esto porque fuimos en diciembre a hablar con él y le expresamos que el PJ había votado en contra de la reforma impositiva. Lo charlamos en su despacho el 12 de diciembre”.

Entre las paradojas que tiene ese discurso, Redacción Rosario ya había planteado una, tal vez la principal: la reforma tributaria fracasó en el Senado con mayoría reutemista, pero ahora el propio Binner anunció que tiene buenas migas con Carlos Reutemann a partir de que ambos coinciden en la oposición al gobierno nacional. Excelente momento para que el mandatario socialista establezca un pacto de caballeros con el Lole para sacar la tan apetecida reforma tributaria.

(Fuentes: Prensa Gobernación/ Radio Dos)

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