
El Senado convirtió en ley el proyecto que modifica el Código Civil para habilitar el matrimonio entre personas del mismo sexo. El áspero debate se dirimió a partir de los 33 votos a favor y 27 en contra con que finalmente los senadores se expresaron. La discusión duró 14 horas y tuvo momentos de tensión. La iniciativa, que venía desde Diputados con media sanción, fue apoyada por el kirchnerismo y algunos senadores radicales. El más acérrimo opositor a la reparación votada, el cardenal católico Jorge Bergoglio, junto al monopolio Clarín y la oposición parlamentaria más cerril, surgen como los perdedores de esta tenida democrática. La iniciativa que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo permite la adopción, así como la práctica de métodos de fertilización asistida.
La norma, aprobada por 33 votos a favor y 27 en contra, con 3 abstenciones, contó con el respaldo de los bloques del Frente para la Victoria, la Unión Cívica Radical, el socialismo y la Coalición Cívica. Afuera, un joven incansable mantenía entre sus manos un cartel con una leyenda que sintetiza buena parte de la dialéctica que imperó antes de ser aprobada la ley: "Dios, protégenos de tus seguidores". Bergoglio sabe de que se trata.
En cambio, en contra lo hicieron la mayoría de los senadores pertenecientes al peronismo disidente, así como la gran mayoría del bloque radical.
Sin embargo, este mismo jueves seguramente se instalará un operativo mediático para desvirtuar que la Tendencia Involucionaria del peronismo, la cúpula de la Coalición Cívica, y los radicales que votaron en contra sean la derecha que le da encarnadura parlamentaria al Grupo Clarín y a la jerarquía eclesiástica en su cruzada antikirchnerista y que hayan sido ellos los verdaderos derrotados.
Precisamente, que la titular de la comisión de Legislación General sea la puntana Liliana Negre de Alonso, se debe al penoso instante de gloria del Grupo A, aquella articulación que incluyó en Diputados a Fernando Pino Solanas, y en el Senado a Rubén Giustiniani, por nombrar a dos dirigentes “progresistas” que esta madrugada votaron a favor del matrimonio igualitario. Del mismo modo, Ricardo Buryaile, ex titular de CRA, logró ser presidente de la comisión de Agricultura y Ganadería de Diputados, luego de haber dicho que si el Congreso no votaba a favor de los pedidos de la Mesa de Enlace había que cerrarlo. Son los riesgos que se toman algunos "progresistas" por no medir la cercanía de la cornisa.
La votación fue seguida en el exterior del Congreso por numerosos adeptos del apoyo al matrimonio homosexual, aunque también había partidarios del famoso inquisidor Torquemada. Por ejemplo, una mujer sexagenaria que sostenía un cartel que decía: “Homosexuales, Pecado Mortal. Viva Cristo Rey”. En el bolsillo bien podría tener una cajita de fósforos marca La Hoguera, con una incandescente bruja como ícono inspirador.
Largo debate
La aprobación se produjo tras más de 14 horas de debate, que incluyeron momentos muy álgidos, sobre todo al final, cuando el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Angel Pichetto, consideró que un artículo del proyecto de Unión Civil presentado por el peronismo disidente tenía connotaciones “nazis” por prohibir la posibilidad de adopción por parte de las parejas homosexuales.
A continuación, la justicialista puntana Liliana Negre de Alonso, entre lágrimas, le reclamó a Pichetto que se rectifique por haberla llamado “nazi”, a lo que el representante de Río Negro así lo hizo.
La iniciativa que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo permite la adopción, así como la práctica de métodos de fertilización asistida.
Al momento de votar, el Senado primero debió decidir sobre el dictamen de mayoría que rechazaba la iniciativa venida de Diputados, para luego votar el que aprobaba el proyecto que impulsaba el oficialismo.
“Este proyecto simboliza la igualdad. La presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) siempre trabajó a favor de las minorías”, remarcó el jefe del bloque kirchnerista.
Pichetto también remarcó que “no fue el gobierno el que generó este estado de conflicto de ir a todo o nada, sino que fue la Iglesia Católica con sus declaraciones”.
Por su parte, el jefe del bloque radical sostuvo que “estamos en presencia de la necesidad de sancionar una ley que repare esta situación de discriminación”.
Asimismo, indicó que “todos compartimos que hay que garantizar estos derechos que hoy no están cubiertos”.
A su turno, el jefe del partido radical, Ernesto Sanz, consideró que no autorizar el matrimonio entre personas del mismo sexo es “inconstitucional” y que ello viola los artículos 16 y 19 de la Constitución que versan sobre la igualdad de los derechos.
En contra de la iniciativa lo hicieron la mayoría de los integrantes de la Tendencia Invlocionaria o Peronismo Disidente, entre ellos la senadora Hilda González de Duhalde, quien se mostró “de acuerdo con el proyecto de unión civil” que fue impugnado por el oficialismo y descartado para el tratamiento por el presidente provisional del Senado, José Pampuro.
Marchas y vigilias frente al Congreso
El debate motivó que distintas organizaciones sociales marcharan este miércoles al Congreso Nacional en apoyo a la sanción de la ley de Matrimonio Gay que ayer trató el Senado, mientras que el INADI realizaba una jornada de concientización por la “igualdad y la diversidad” y en Córdoba, la Multisectorial por la Democratización del Matrimonio realizó una vigilia a la espera de la sanción.
En la ciudad de Buenos Aires desde las 9 del miércoles se manifestó en la esquina de Rivadavia y Callao la Agrupación Mujeres Pan y Rosas en apoyo al proyecto de ley de Matrimonio entre homosexuales.
Otro tanto realizó desde las 16:00, en Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos, también en inmediaciones del Congreso Nacional, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).
Según informó la Secretaria de Derechos Humanos y la Secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA, de esta forma se expresa “un apoyo pleno a la modificación de la Ley del matrimonio civil en Argentina buscando igualar los derechos para las parejas del mismo sexo con las heterosexuales, para terminar con la discriminación e injusta desigualdad medieval”.
Por su parte el Instituto contra la Discriminación (INADI) desarrolló una jornada de concientización “por la igualdad y la diversidad”, en una carpa ubicada frente al Congreso, a la que convocó a personalidades de la cultura, la política y movimientos sociales, a expresar su apoyo a la Ley de Matrimonio Igualitario.
En tanto, en Córdoba, la Multisectorial por la Democratización del Matrimonio, que agrupa a entidades que promueven la legalización del matrimonio entre homosexuales, convocó a una vigilia en espera de la sanción de la ley por el Senado de la Nación.
La cita fue este miércoles por la tarde en la Plaza San Martín, en pleno centro de la ciudad de Córdoba, donde se realizó la concentración con encendido de velas por los manifestantes.
Pichetto: “Se impuso una visión igualitaria que busca la felicidad de la gente”
Luego de aprobada la ley, Pichetto, señaló que “fue una larga jornada, que duró 13 horas y estamos contentos”. El jefe del bloque del Frente para la Victoria afirmó que la norma aprobada “garantiza la igualdad con los heterosexuales”. Además, dijo que el Poder Ejecutivo no busca confrontar con la Iglesia y que la relación “siempre fue correcta”.
En diálogo con Radio Milenium, aseguró hoy que con la iniciativa “cambió la mirada de la sociedad frente a sectores que eran marginados” y apuntó que fue “la primera vez que se da en la Argentina un debate sobre minorías”.
“Fue un debate de alto valor político”, dijo Pichetto y agregó: “Fue un debate con altura, cada senador expresó su visión desde sus convicciones personales”.
El legislador rescató cinco votos de la Unión Cívica Radical “por la calidad de los que votaron y los lugares que ocupan”. Se refería al presidente del partido, Ernesto Sanz, el jefe del bloque en la Cámara alta, Gerardo Morales, y los senadores Martínez, Castillo y Artaza.
Pichetto consideró que la decisión “rescata las mejores tradiciones del partido”.
En cuanto a la relación con la Iglesia después de este debate, el senador dijo que siempre “fue correcta” y aseguró que “el Poder Ejecutivo no quiere confrontar con la Iglesia”.
(Fuente: Télam)
