Ya equilibrado emocionalmente por la medicación, el columnista Joaquín Morales Solá descubrió este martes que los candidatos de la oposición, a los que ensalzó y dio aire, no sirven. Y se preguntó: dónde están Macri, Cobos y Reutemann.
“¿Dónde estaba Mauricio Macri? ¿Dónde, Julio Cobos? ¿Qué hacía Carlos Reutemann?”, se preguntó Morales Solá, desconsolado, en su columna de este martes del diario fundado por Bartolomé Mitre.
“Cualquiera de ellos –siguió arrumbado el periodista– hubiera sido mejor candidato que los que compitieron por la oposición anteayer”.
Como si su esfuerzo militante hubiese sido ajeno a la construcción de los ahora vilipendiados Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde, Morales Solá los desprecia y eleva la cotización de los que no jugaron en las primarias.
Con el resultado puesto, el editorialista dice este martes en La Nación: “Cobos conoció el esplendor y la caída. Era, con todo, mejor candidato que Ricardo Alfonsín. Había sido gobernador de una provincia importante, Mendoza, y debió tomar cruciales decisiones como vicepresidente de la Nación”.
Y sigue: “Esos antecedentes, y el recuerdo social de aquella madrugada de julio de 2008 cuando balbuceó un voto que condenó al kirchnerismo a su primera derrota política en la declarada guerra contra el campo, lo convertían de hecho en un candidato más sólido que Alfonsín. El radicalismo, en cambio, leyó a la sociedad con la limitada cartografía de los radicales”.
Además, para Morales Solá, “Reutemann o Felipe Solá tenían posibilidades de convocar a un acuerdo político o electoral mucho más amplio que el que podía construir Duhalde, que era –y es– casi nulo”.
“Solá vivió con sus ex socios Macri y Francisco de Narváez una situación parecida a la de Reutemann en el peronismo disidente. Nunca lo aceptaron ni lo respetaron como un par. Reutemann y Solá viven ahora más en medio del sosiego del campo que en el furor de la política”, lamenta, al borde del llanto.
De todos modos, el columnista advierte que la impresionante elección de la presidenta del domingo pasado no es razón para que los kirchneristas se entusiasmen demasiado, porque todo concluye al fin, todo termina.
“No hay una sola razón para el arrasador triunfo de anteayer de Cristina Kirchner , antesala segura de su reelección en octubre”, dice Morales Solá en La Nación.
“La oposición hizo su contribución. La economía fue decisiva. Pero ni la oposición será siempre tan ineficiente ni la bonanza económica será eterna”, se esperanza el redactor.
Sólo a modo de contribución con la verdadera paz que debe encontrar el alma desangelada de JMS, Redacción Rosario le brinda respuesta a dos de los tres interrogantes que se planteó en su columna de este martes en el diario La Nación.
Macri está en un crucero que viaja por Italia, descansando del stress electoral. Reutemann hace lo propio en las playas de Miami, junto a su joven esposa, aunque se desconocen las razones del cansancio. Cobos no sabemos, pero seguramente no está haciendo nada positivo.
