
Una nueva muerte se suma al rosario trágico que signa a la Unidad Penitenciaria N° 1 con asiento en Coronda. Un interno pidió hablar por teléfono con su mujer embarazada, los guardias no accedieron y el hombre se ahorcó delante de ellos, que nada hicieron por impedir su muerte.
El silencio oficial ante esta nueva tragedia contrasta con las ruidosas promesas de cambios en el área penitenciaria con que el gobierno de Hermes Binner asumió en 2007. Desde entonces, y a punto de agotar su mandato, el socialismo y sus socios radicales no pudieron o no quisieron mejorar las condiciones de vida de los reclusos en los penales santafesinos. Por el contrario, las muertes y hechos de violencia en las cárceles, e incluso en institutos de menores como el Irar, que Binner prometió cerrar, fueron en ascenso.
La Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) presentó este jueves un escrito ante la Justicia santafesina, acompañando la denuncia y el hábeas corpus que elevaron los internos del pabellón 11 planta alta, donde se produjo el deceso de Fabián Mendieta, quien el pasado domingo se ahorcó delante de los guardiacárceles, quienes no habrían actuado, según el testimonio de otros internos de ese sector de la cárcel.
Redacción Rosario tuvo acceso al escrito presentado por la CTC, y lo reproduce completo.
Frente a la muerte por ahorcamiento de un interno de la cárcel de Coronda alojado en el pabellón de castigo número 11 del Ala Norte presentamos, como Coordinadora de Trabajo Carcelario, un escrito acompañando la denuncia y hábeas corpus de los internos del pabellón 11 planta alta, en el Juzgado de Instrucción N° 8 de la ciudad de Santa Fe.
Manifestamos:
Que el día domingo 9 de octubre Fabián Mendieta se quitó la vida en el Pabellón 11 de la Unidad Penitenciaria N° 1 con asiento en Coronda.
Que en el día de ayer (por el miércoles 12), estuvimos reunidas con los internos alojados, en la planta alta de pabellón 11 –que funciona como alojamiento disciplinario– y nos manifestaron que Mendieta venía reclamando salir a hablar por teléfono porque había tomado conocimiento de que su compañera, que cursaba el quinto mes de embarazo, había roto bolsa y estaba internada.
Que la guardia se acercó y le prometió que lo iba a sacar.
Que el tiempo seguía transcurriendo y Mendieta se desesperaba cada vez más y comenzó a amenazar con suicidarse.
Que frente al guardia, se ató la soga al cuello y éste, en lugar de abrir, habló por teléfono y esperó la concurrencia de la guardia, y recién allí abrieron la reja, pero Mendieta ya estaba muerto.
Que la guardia observó cómo se ahorcaba el joven sin tomar medida alguna para evitar la muerte.
Que aquellos internos que estaban ese día alojados en las celdas de enfrente a la de Mendieta y los demás alojados en el pabellón se encuentran dispuestos a declarar, y por este motivo han redactado los hábeas corpus que acompañamos, a fin de que se les garantice su integridad física, como asimismo que no sean sometidos a represalias de ningún tipo por parte del Servicio Penitenciario ni trasladados fuera de la provincia o a lugares remotos.
Acompañamos con el presente los 3 escritos que nos fueran entregados por los internos del pabellón 11 planta alta de la cárcel de Coronda.
Coordinadora de Trabajo Carcelario
