La Provincia traspasó el mando de tres divisiones policiales al poder político. De esta manera, las fuerzas (tropas de élite incluidas) que operan en delitos complejos como el narcotráfico o la trata de personas, dependerán directamente del Ministerio de Seguridad.
Mediante un decreto provincial anunciado este miércoles, la Provincia dispuso que tanto las Tropas de Operaciones Especiales (TOE), la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones (Ex Drogas Peligrosas) y la División Unidad Especial de Apoyo y Coordinación para la Prevención y Lucha contra la Trata de Personas, dependerán operativamente en forma directa del ministro de Seguridad, Leandro Corti.
La decisión está íntimamente ligada a las recomendaciones que bajaron desde el Gobierno nacional hace dos semanas, cuando tuvo lugar el encuentro entre funcionarios nacionales y provinciales del que devino la creación de una base de datos conjunta como fuente de información para las fuerzas de seguridad federales y santafesinas, entre otras medidas para fundar la sinergia entre ambos ministerios.
En esa ocasión, la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, había resaltado la necesidad de ejercer un fuerte control político sobre las fuerzas de seguridad e instado a la Provincia a “tomar la decisión política de depurar y conducir a su policía”.
Corti, presente en aquella reunión, se mostró de acuerdo con la idea: “Es la manera de garantizar la gobernabilidad”, sostuvo entonces, y este miércoles insistió en la necesidad de “un mayor compromiso de los nuevos jefes (policiales). Queremos una intervención seria del problema, generando articulaciones con otras agencias del Estado, como el Poder Judicial de la Nación, los organismos fiscales y las áreas municipales”.
El gobernador, Antonio Bonfatti, por su parte, apuntó que «el narcotráfico es un flagelo en el mundo y en Argentina, y tenemos que combatirlo con las máximas decisiones». «Me refiero -agregó- a la responsabilidad que nos cabe como Poder Ejecutivo, pero también en la necesidad que tenemos de convocar a toda la sociedad, porque estamos frente a un enemigo muy poderoso”.
Dejó en claro, además, que “la droga no penetra solamente porque haya un vendedor, sino porque hay condiciones de una sociedad que permite que la droga penetre».
Respecto de la flamante potestad sobre las fuerza policial que asume su gobierno, el mandatario provincial sostuvo que «la resolución es de suma responsabilidad política, mucho más de la que le corresponde como ministro, pero asumir en persona el tema del control de las tres áreas que a nosotros nos parecen vitales, pasarlas a su absoluta responsabilidad, lo hacemos con plena conciencia del paso que damos”.
«Por lo tanto -continuó Bonfatti vamos a hacer todos los esfuerzos desde el gobierno para convocarnos y convocarlos a afrontar esto que para nosotros es el problema número uno que tenemos que abordar en la provincia de Santa Fe”.
“No hay que minimizar el problema –advirtió–, hay que tomarlo bien fuerte entre todos. Lo he planteado en más de una oportunidad, este no es un problema para partidizarlo o para politizarlo, este es un tema que nos debe preocupar, y no pensar lo que estamos haciendo ahora, sino en cómo dejamos la sociedad para mañana con lo que estamos haciendo hoy».

