Trabajadores aceiteros de la fábica de biocombustibles Latín Bio SA ubicada en Arroyo Seco continúan con la toma por tiempo indeterminado y advirtieron que si no se resuelve el conflicto realizarán un paro general con todas las aceiteras de Rosario.

El secretario adjunto del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Rosario (Soear), Daniel Yofra, en diálogo con el programa radial Poné la Pava ratificó la toma por tiempo indeterminado y aseguró que de no resolverse el conflicto “es muy probable que convoquemos a una asamblea para determinar un paro general de todas las aceiteras de Rosario”, sostuvo.

El viernes por la tarde los trabajadores tomaron la fábrica de biocombustibles Latín Bio SA de forma pacífica y por tiempo indeterminado en reclamo por los 18 compañeros despedidos y para prevenir que retiren las máquinas.

Yofra informó que no descartan la idea de gestionar la expropiación de la fábrica de Arroyo Seco, en caso de concretarse las amenazas de cierre lanzadas desde la empresa. En este sentido, los trabajadores exigen la intervención de Provincia y de la Nación para poder efectuar la expropiación.

Según indicó Yofra, el propietario se niega a aceptar el encuadramiento de los trabajadores bajo el convenio de los aceiteros. “Por este motivo –recordó– le mandó telegramas a 17 compañeros, incluido un delegado gremial, y amenaza con echar a todos y cerrar la fábrica si persistimos en defender los derechos que les corresponden a los trabajadores”.

Tras la audiencia que se realizó el lunes  pasado en la sede local del ministerio de Trabajo de la provincia, Yofra evaluó que las constantes dilaciones que se vienen dando en el conflicto obedecen a la postura intransigente de la patronal: “El dueño se cree con la libertad de hacer de la empresa y sus trabajadores lo que le viene en gana, lo cual es inaceptable. No podemos dejar en manos de los caprichos de uno el destino de 35 familias”.

Desde el vamos, los trabajadores cuentan ya con el respaldo de referentes locales del Movimiento de Empresas Recuperadas como José Abelli, quien confirmó a este medio que en caso de que no se llegue a una solución, les brindarán toda la asistencia que esté a su alcance para solicitar la expropiación y que los trabajadores puedan hacerse cargo de la fábrica.

El conflicto laboral arrancó a fines de marzo a raíz del despido de dos empleados: “Fue la respuesta de la empresa ante el requerimiento de los trabajadores de ser encuadrados en el gremio de aceiteros”, explicó Yofra. “Decían que querían encuadrarlos en Petroleros, pero pagan sueldos de Empleados de Comercio”,concluyó.

 

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