Este miércoles al mediodía cinco cadetes –cuatro mujeres y un hombre– del Instituto de Seguridad Pública (ISEP) rosarino, presentaron en Tribunales la denuncia formal por abuso sexual ante el fiscal Guillermo Corbella.
Con la formulación de la denuncia por parte de quienes dicen ser víctimas de abusos sexuales dentro del ISEP, la Justicia podrás ahora dar curso a una causa que investigará la veracidad de tales acusaciones para expedirse, eventualmente, al respecto. Por el momento sólo existía una investigación interna dentro de la fuerza policial.
Este miércoles, a la salida de Tribunales, dos de las cuatro muchachas se dirigieron a la prensa y prestaron declaraciones, mientras que los otros tres denunciantes restantes prefirieron no hablar sobre el tema que puso a la Escuela de Policía de nuestra ciudad sobre el candelero público. Y es que esta semana, el sargento retirado Miguel Espinosa, padre de una ex alumna del Instituto, había denunciado que su hija, junto con otras cadetas, había sido obligada por la fuerza –agarrada de los pelos, más específicamente– a practicarle sexo oral a uno de sus superiores.
«Mi hija pudo defenderse. Fue un intento de abuso sexual. Después le armaron una causa judicial por amenazas», indicó Espinosa.
Una de las chicas contó a Radio 2 y a LT8 que “son muchas las chicas que sufrieron situaciones similares, (pero que) no hablan porque tienen miedo».
Esta misma muchacha admitió que hoy se encuentra “afuera porque me hicieron rendir mal Derecho Penal”, materia filtro dentro de la carrera. Explicó que algunos oficiales le habían ofrecido aprobarla a condición de que saliera con ellos e incluso les hicieran “un pete”. “Son varios, no es uno sólo”, enfatizó y detalló: “Esto lo hacían comisarios, profesores y oficiales del ISEP».
“Hasta que no logran lo que quieren no te dejan tranquila”, concluyó otra compañera.
