
Tras llegar a un acuerdo en el Ministerio de Trabajo, la Unión Tranviarios Automotor levantó este jueves el paro iniciado durante su madrugada. Para el titular de la cartera del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, la huelga fue “una vergüenza”.
Por «expresas instrucciones» de la presidenta Cristina Fernández -según confió el ministro de Trabajo Carlos Tomada a los medios de comunicación-, la cartera laboral determinó este jueves que el aumento salarial por el cual la Unión Tranviarios Automotor lanzó en primera instancia la medida de fuerza, será «remunerativo» y retroactivo a enero.
Su viceministra, Noemí Rial, firmó, junto con el secretario de Transporte, Alejandro Ramos, el instrumento 1.058 que destrabó finalmente la situación ante «la intransigencia de las partes y la afectación intempestiva de los usuarios». Asimismo, ambos funcionarios ratificaron la audiencia convocada para el próximo martes a las 15, a fin de transmitir a las autoridades del área la problemática de la actividad.
En tanto para Randazzo, «no puede justificarse la posición irreductible de los empresarios y los dirigentes sindicales» por cuanto “el proceso de negociación estaba en marcha, al igual que se encontraba todo acordado en términos generales».
“Es una verdadera vergüenza”, lanzó y criticó: «Tomaron de rehenes a miles de argentinos en una fecha muy particular, como son las vacaciones de invierno”, por lo que ratificó que se multarán las empresas a través de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) por no sólo no haber prestado el servicio público, sino clausurar también «boleterías y baños”.
En Rosario, el primer micro en salir de la terminal Mariano Moreno, lo hizo a las 17, con destino a Retiro. Paulatinamente, el servicio volvió a reanudarse pero no sin problemas. Los pasajeros debieron esperar varias horas para embarcarse rumbo a sus destinos, y muchos incluso llegaron a pernoctar en la estación rosarina de ómnibus, la cual ya aseguró que restituirá el costo de los pasajes, o bien les otorgará a los viajeros perjudicados otros nuevos, según sea su conveniencia.
Finalmente, el secretario de Prensa de la UTA, Mario Caligari, sostuvo el compromiso del sindicato de no llevar a cabo nuevos paros, en tanto y en cuanto -aclaró- “los empresarios cumplan» lo acordado en Trabajo.
Los choferes percibirán 700 pesos para enero, febrero y marzo último; otros 1.000 para abril, mayo, junio y julio -a abonarse los 20 o el día siguiente hábil- y 1.200 pesos más para agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre.
Fuentes: Télam, La Capital.
