En medio de odas y diatribas, el proyecto impulsado por el senador kirchenrista Aníbal Fernández ingresará este martes a la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. Protagonista por excelencia, la UES celebró la iniciativa.
“Tenemos compañeros que participan desde los 13 años en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y mueren por votar”, dijo Micaela di Pato de 18 años, miembro de la UES, al programa de Aire Libre (91.3), Poné la Pava.
No obstante, Micaela, a quien le interesa la política desde los 14 – “por formación e historia familiar” – y milita desde los 16, reconoció que “hay muchos chicos que aun no se sienten capacitados a ejercer el derecho al voto, pero hay muchos otros que sí”, y en tal sentido ponderó el hecho que el proyecto estipule que el voto sea optativo para los menores de 18: “Somos conscientes que los chicos (antes de votar) tienen que tener una cierta formación o incursión política”. Y a renglón seguido añadió: “Por eso apoyamos la ley provincial de centros de estudiantes que ya cuenta con media sanción en Diputados porque (éstos) pueden ser el primer punto de partida para la participación y la organización de los chicos”.
Respecto del deseo de votar, Micaela aclaró que el mismo no viene necesariamente configurado a partir de una participación partidaria específica por cuanto, contrario a la imagen del adolescente que “es un pavote que sólo le interesa estar tirado escuchando música”, hay una gran cantidad de jóvenes, que sin ser militantes, se sienten atraídos por la cosa pública. “Más allá de los que no participan, todos tienen una opinión sobre la política en general, para un lado o para el otro pero creo que todos hoy por hoy se pueden sentar en una escuela a discutir políticamente y es algo que creo que no pasaba antes”, evaluó Di Pato.
Asimismo, manifestó que en los últimos años se dio “un gran crecimiento de la participación política” en esta franja etaria, sobre todo a partir de los problemas cotidianos que lamentablemente deben afrontar los estudiantes cuando asisten a las escuelas; escuelas que “se caen a pedazos”.
“Los chicos empiezan a inquietarse porque los directivos o las autoridades ministeriales no dan respuestas”, señaló Micaela como uno los principales motivos que movilizan a los jóvenes a comprometerse social y políticamente con su entorno. “No es que vamos a hacer una revolución kirchnerista o peronista en la escuela buscando que todos sean como nosotros porque así tampoco se avanza”, explicó y enfatizó: “Si no hay discusión no se avanza”.
Al mismo tiempo se refirió a la polémica línea gratuita de denuncias sobre supuestos adoctrinamientos inapropiados en los colegios: “Nosotros no nos metemos en ninguna escuela como UES a menos que se nos permita. Dentro de los centros de estudiantes hay algunos que pueden ir a elecciones con sus banderas partidarias y hay otros que no”.
“Lo más importante es que nosotros representamos a los estudiantes, a todos los estudiantes no solo al kircherismo”, concluyó Di Pato.
