
Este jueves la Cámara baja santafesina tratará la polémica reforma. El Socialismo confía en aprobar el proyecto y pasarlo al Senado para su sanción definitiva, pero falta el despacho de una de las comisiones que debía expedirse antes del debate.
Y es que para habilitar la discusión en el recinto, se requiere que tres comisiones –Asuntos Comunales; Presupuesto y Hacienda; y Asuntos Constitucionales– se expresen formalmente sobre el proyecto. La de Presupuesto y Hacienda ya aprobó por mayoría el despacho, en tanto la de Asuntos Constitucionales hará lo propio este jueves por la mañana antes de que los legisladores se reúnan.
Fue la Comisión de Asuntos Comunales la que no se manifestó aún, debido a que su plenario fracasó en la tarde de este miércoles por falta de quórum. Para el oficialismo, se trató de “una maniobra dilatoria”, y ya advirtió que recurrirá a un artículo del reglamento legislativo para superar este escollo. Empero, para la presidenta de esta comisión, la kirchnerista Erika Gonnet, ello «no es válido” porque el dictamen en minoría que firmaron Edgardo Martino (UCR), Inés Bertero (PS) y Olga Coteluzzi (FpV) «es ilegal y antirreglamentario».
«Salvo que el proyecto se trate sobre tablas, no hay dictamen que valga», aseguró Gonnet y disparó: «La reunión era a las 11, no tuvo quórum, por lo que la historia termina ahí». De la reunión del miércoles faltaron los diputados de mayoría –sólo acudieron Martino y Bertero–, entre ellos la misma Coteluzzi quien luego acordó con Martino sacar un despacho en minoría.
Por otro lado, el socialista Eduardo Di Pollina recogió el guante y se remitió a los papeles: «El reglamento dice que cuando se convoca dos veces una comisión y falla el quórum, con tres miembros la comisión puede emitir despacho. A la tercera vez, el que convocó fue Martino, vicepresidente de la comisión. De todos modos, esto lo resolverá mañana mismo (por este jueves) el plenario de Diputados». Sin embargo, Gonnet repuso: «Hubo un solo llamado formal antes, y cuando una comisión no tiene quórum no se puede volver a llamar a una nueva el mismo día. No es válido».
Este revuelo vaticina una sesión complicada; más complicada aún por cuanto el proyecto que recibirán los diputados poco dista de lo que el Senado votó en julio donde se mantuvieron las ideas originales del Ejecutivo y ello dejó a muchos con ganas de más.
Hasta aquí, además de los 15 votos del Frente Progresista, la medida contaba con el apoyo de los bloques del FpV, Producción y Trabajo, Movimiento Evita, y PRO. Encuentro Santafesino, 100% Santafesino y Santa Fe en Movimiento son los bloques peronistas que ya desde hace tiempo se pronunciaron en contra.
Así las cosas, si Diputados logra darle media sanción, el proyecto volvería a la Cámara alta donde ya no se podrá debatir en particular sino en «paquetes» temáticos. Podrán aquí ratificar los cambios y sancionar la ley, o insistir en su voto original y reenviarlo a Diputados. Si ello ocurre, se necesitarán dos tercios del cuerpo para darle salida al asunto.
Los que quieren más
La Federación de Trabajadores Municipales de Santa Fe (FESTRAM) manifestó su disconformidad ante las modificaciones del avalúo fiscal rural, al que consideraron insuficiente. Según lo acordado, éste aumentaría un 120 por ciento para calcular el impuesto inmobiliario rural (IR), lo que significa arrimar a un 8,5 por ciento del valor real de mercado.
“Con una base imponible tan distinta a lo real, un impuesto fundamental para la progresividad de la provincia como el inmobiliario rural pierde peso y dispone una inequidad tributaria a favor de actores con ganancias millonarias y en detrimento de las clases asalariadas”, dijeron desde la FESTRAM, cuya evaluación de la situación se hizo en base a un estudio de las boletas de pago de la Administración Provincial de Impuestos (API) y cuyos datos hicieron públicos en un comunicado.
“Una hectárea con un valor de mercado de 100 mil pesos en Alcorta paga 3,10 pesos por mes, un 0,0031 por ciento del valor de la tierra”, revelaron a la vez que señalaron que existen “departamentos que no pagan impuestos por emergencia agropecuaria, mientras que los ingresos mantienen un ritmo imparable a pesar de la sequía y la menor cosecha”.
“Para 2012 la emisión del inmobiliario rural santafesino –continúa el texto– es de 160 millones, dos por ciento del total, mientras que Entre Ríos, por ejemplo, de la mano del mismo impuesto proyectó en su presupuesto del año que corre, un ingreso de 270 millones de pesos, es decir 17,6 por ciento del total”.
Otras cifras que destacó el gremio se refieren al nivel de recaudación: “Las 11.975.811 millones de hectáreas que tiene la provincia según el censo agropecuario de 2008, sólo aportaron a las arcas 159 millones de pesos durante todo el 2011. La recaudación anual promedio por hectárea fue, entonces de 13,28 pesos y la recaudación mensual promedio se ubicó en menos de dos: 1,11”.
Para el titular del sindicato, Antonio Ratner, el sistema impositivo de Santa Fe “evidencia un carácter regresivo que se apoya sobre impuestos indirectos que no tienen en cuenta la renta y evita avanzar sobre el poder económico”.
“Es momento de modificarlo”, concluyó.
Fuente: Rosario 12.
