El lunes 10 de setiembre, en las puertas del Tribunal Oral Federal de Santa Fe, habrá una concentración organizada por la agrupación Hijos para escuchar la sentencia contra el profesor Juan José Luis Gil, ex personal civil de inteligencia (PCI) acusado de amenazar a investigadores y testigos en una causa por crímenes de lesa humanidad.
Desde los organismos de derechos humanos de la capital provincial se indicó que la convocatoria es para el próximo lunes a las 11.30 en el edificio judicial ubicado en Primera Junta y San Jerónimo, de la ciudad de Santa Fe, donde los jueces María Ivón Vella, José María Escobar Cello y Roberto López Arango, luego de cederle la palabra al imputado (alrededor de las 9.30), darán a conocer la sentencia por los delitos de «amenazas y coacciones agravadas» a través de correos electrónicos, con pena prevista que va de los cinco a los diez años de prisión.
En los alegatos, la defensa del profesor Gil exige su absolución, en tanto que el fiscal federal Martín Suárez Faisal pidió una pena de 8 años de prisión. Por su parte, los letrados querellantes Pedro Dinani e Iván Bordón solicitaron 13 y 12 años de prisión, respectivamente.
El ex policía y agente del destacamento Los Pumas, está acusado de haber amenazado mediante correos electrónicos a funcionarios judiciales, querellantes y otras personas vinculadas a la denominada Causa 50 Base Aérea, que investiga los delitos de la represión ilegal durante la dictadura en Reconquista.
El profesor Gil, que se da el lujo de tener un portal en el que se vanagloria de sus aptitudes como docente (“He pasado por todas las etapas de la docencia y en todas he aprendido algo, no solo de los cursos realizados, que en contadas ocasiones sirvieron para algo, sino que hasta he aprendido muchas cosas de mis alumnos. No hablo de convivencia, eso es natural y si debo aprender a comportarme o a convivir a partir de mis educandos mejor hubiera sido dedicarme a ser Guardabosque en el lejano sur, solo aquellos que no saben de que hablan expresan tamaña barbaridad. Bueno hoy está de moda decirlo”, se puede leer en una de las secciones de dicha web), fue procesado en diciembre de 2009 por el juez federal de Reconquista, Mario Alurralde, por los delitos de «amenazas y coacciones agravadas».

