El embajador de Estados Unidos en Libia, Christopher Stevens, y tres miembros de su staff, fueron asesinados durante una ola de protestas en Bengasi con epicentro en el consulado norteamericano de esa ciudad.
Un oficial militar libio le dijo a la agencia de noticias Reuters que el embajador y tres de los miembros de su staff fueron asesinados en Bengasi “cuando hombres armados les lanzaron cohetes”. Según la versión del oficial libio, el diplomático estaba siendo conducido desde el edificio del consulado hacia un lugar más seguro cuando estas personas abrieron fuego contra el vehículo.
El testimonio del militar, cuya identidad se mantuvo en reserva, no se condice con la información vertida por medios árabes, los que aseguraron que el embajador se asfixió después de que los manifestantes lanzaran bombas incendiarias contra la sede diplomática. Incluso, el canal de televisión Al Arabiya afirmó que durante el ataque murió uno de los guardias que custodian el edificio.
En un primer momento, Washington había informado sobre la muerte de un funcionario del consulado y recién en el transcurso de la mañana de este miércoles confirmaron el fallecimiento del embajador.
Los hechos ocurrieron en medio de violentas protestas que se concentraron frente al consulado de Estados Unidos en repudio a un video difundido en internet “The inocence of Muslims” producido por un norteamericano y que fue tomado como un insulto contra el profeta Mahoma.
Según testigos, cuando algunos manifestantes atacaron la representación diplomática con lanzagranadas y bombas incendiarias, los guardias libios se retiraron del lugar.
La protesta llegó horas después de que manifestantes treparan los muros de la embajada norteamericana en El Cairo, capital de Egipto, y arrancaran la bandera estadounidense, también en repudio del film sobre Mahoma.
La muerte del grupo de diplomáticos como corolario de hechos que rememoran las protestas que en 2005 produjo una caricatura de Mahoma publicada por un diario danés, coincidió con el undécimo aniversario del ataque a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001.
Fuente: Télam y The New York Times

