
La intendenta reconoció que desde el Ejecutivo municipal se estudia un nuevo aumento al boleto de colectivo. Para la oposición, el ajuste siempre parece responder a una especie de “protocolo” que nunca contempla el problema de fondo.
Mónica Fein admitió que podría volver a recurrir a los superpoderes para definir un nuevo aumento tarifario en el transporte urbano de pasajeros. Fundamentó el eventual ajuste en la inflación que “afecta a cada uno de nosotros”, y dijo, según consignó el diario La Capital, que “el Ente de Transporte nos plantea hoy que la tarifa tendría que estar en 3,25 pesos. Hemos visto que Córdoba y Santa Fe ya la tienen en ese valor”.
En ese contexto, para el concejal justicialista Osvaldo Miatello, el primero en hacer pública la intención del Gobierno, siempre se da en el tema boleto “una especie de protocolo donde primero salen los empresarios privados diciendo que si no lo aumentan se funden, después se piden más subsidios a Buenos Aires sabiendo que estos no se van aumentar, y después se termina decidiendo un aumento”.
“Esto –continuó el edil– más allá del fuerte impacto en el bolsillo de la gente, no termina nunca de solucionar el tema. Me parece que el camino es a la inversa, es recuperar pasajeros para que el servicio sea más rentable y no, que ante cada movimiento de algún costo, trasladárselo a la gente”.
En declaraciones al programa de radio Poné la Pava (Aire Libre 91.3), Miatello reconoció que si bien el flujo de subsidios para el transporte proveniente del Gobierno nacional podría ser mayor, “hoy es muchísimo más de lo que pone el municipio, y más aún de lo que pone la Provincia, que es nada”.
En todo caso, para el concejal “es la provincia, que hoy no pone nada, la que tiene que decidir si pone algo o lo trasladan a los precios. Hasta ahora, han optado siempre por trasladarlo a la gente”, sostuvo.
