
“América Latina y el Caribe van a tener en la Argentina un cabal representante de sus intereses”, expresó el canciller Héctor Timerman en ocasión del nombramiento del país como miembro no permanente del Concejo de Seguridad de Naciones Unidas para el bienio 2013-2014. Siendo el Estado con mayor apoyo, la Argentina desempeñará este rol por novena vez: la primera fue en el período 1948-49 y la última en 2005-2006. De este modo, Argentina se convierte, junto con Brasil y Japón, en el país que más veces estuvo en el exclusivo organismo encargado de mantener la paz y seguridad entre las naciones.
Fueron 182 los votos cosechados durante la primera ronda de elecciones en el recinto de la Asamblea, los que le valieron al país la representación en el Concejo conformado por 15 Estados de los cuales diez son rotativos y los otros cinco son los ganadores de la II Guerra Mundial: Rusia, Francia, Reino Unido, China y Estados Unidos.
Electos cada dos años como representantes regionales conforme a una distribución geográfica equitativa, para acceder a un lugar se requiere contar con 123 voluntades a favor sobre un total de 192. Con la abrumadora cifra de 182, Argentina ocupará el escaño –por ahora– colombiano a partir del 1 de enero, compartiendo la silla el primer año con Guatemala y luego con Chile en 2014.
Al dirigirse en ante la 67 Asamblea General de la ONU, la presidenta Cristina Fernández había afirmado que la “Argentina ocupará su sillón en el Consejo de Seguridad en nombre de la paz, los derechos humanos, la igualdad y la libertad; (valores) universales que deben ser respetados en todas las latitudes y por todos los gobiernos”.
Por su parte, el titular del Palacio San Martín coincidió este jueves con las palabras que dijera Cristina en septiembre: “Lo mejor que puede hacer la Argentina durante su permanencia en el Consejo de Seguridad, es resaltar la importancia que tiene la ONU en un mundo en paz y que justamente (ese órgano) no sólo se tiene que ocupar de temas militares sino que la seguridad es que todos coman, que todos tengan un trabajo digno, que todos los países tengan el derecho y posibilidad de desarrollarse”.
Orgulloso de los votos conseguidos, Timerman manifestó que éstos fueron fruto del “reconocimiento a la construcción de una América latina y Caribe unidos y al trabajo que ha venido realizando la Argentina en todos los organismos multilaterales”. Planteó que los objetivos en el Concejo serán: “La resolución pacífica de los conflictos, la no intervención extranjera en los asuntos internos de los países, el desarme nuclear e independencia de los países para elegir su destino (como así también) la descolonización y por lo tanto la independencia de los países”.
Finalmente, el Canciller arremetió contra la figura del veto –»anacrónica» en los nuevos tiempos que corren– y apuntó que: “Teniendo en cuenta que la Asamblea General creó el Consejo de Seguridad y que no fue el Consejo de Seguridad que creó a la Asamblea General, el órgano rector de las Naciones Unidas tiene que ser la Asamblea General” donde “estamos representados todos los países”.
Además de Argentina, resultaron elegidos Ruanda con 148 votos (representando a Africa), Australia con 140, mientras que Luxemburgo y Finlandia por un lado y Corea y Cambodia por otro, tuvieron que realizar una segunda vuelta para ser designados por Asia y Europa.
Fuente: Télam.
