
“Me voy a bancar las que me tenga que bancar, porque a mi no me corre nadie; y menos con amenazas o matones. Esos no son los dirigentes que querían Eva y Perón”, marcó la presidenta al encabezar el acto por el Día de la Soberanía. “Fue un apriete y una amenaza”, dijo también Cristina.
La jefa de Estado, al hacer referencia al paro convocado por los sectores disidentes de la CTA y la CGT, expresó además que “el derecho a huelga es sagrado, pero también es sagrado que el trabajador decida que quiere hacer”, y agregó que “la voluntad de los trabajadores no puede ser dominada por nadie”.
La mandataria se pronunció en contra del «corte, la amenaza o la presión», porque «la gente quiere laburar y poder decidir libremente».
La presidenta habló en San Pedro este martes a la tarde, en el acto central por el Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración del 167 aniversario de la Batalla de la Vuelta de Obligado. En ese contexto, la presidenta enfatizó: “Los argentinos tenemos que tener libertad de elegir en todos los ámbitos”.
Por otra parte, también pidió a los dirigentes sindicales que estén «más preocupados por defender las fuentes de trabajo, que es el gran desafío que tenemos los argentinos en un mundo que se derrumba».
«En este siglo XXI donde las naves ya no vienen, llegaron nuevas formas de dominación», dijo en otro tramo de su discurso. Y aseguró que «la reestructuración de la deuda fue una nueva Vuelta de Obligado» para defender la soberanía del país.
Cristina recordó que «además de ser militante soy hija de sindicalistas” y destacó que “hemos duplicado la clase media, esa clase media compuesta por millones de trabajadores”.
