Oscar Darío Bárbulo, un hombre de 44 años que estuvo desaparecido durante diez días de su casa de Rosario, confesó a la policía que estuvo escondido en un lavadero de la casa de su madre abrumado por deudas de su tarjeta de crédito que no podía afrontar y lo avergonzaban delante de su familia, informaron hoy fuentes policiales.
El hombre regresó este viernes a las 15.30 a su domicilio del barrio de Arroyito de Rosario con signos de no haberse alimentado ni higienizado durante el período que faltó de su casa.
Según fuentes del caso, Bárbulo explicó a su familia que había sido secuestrado y encapuchado por una banda que lo había confundido con un vendedor de drogas.
Pero anoche cuando declaró ante el juez de instrucción Javier Beltramone, el hombre “se quebró” y contó que se había escondido en la casa de su madre, sin que ella supiera, para “dejarse morir” por la vergüenza que le causaba no poder afrontar deudas financieras, dijeron a Télam voceros de la investigación.
Bárbulo es empleado de un local de venta de repuestos ubicado en Dorrego al 2300 de esta ciudad.
El miércoles de la semana pasada dejó su domicilio a las 14.20 para ir en su Zanella 50 cilindradas hasta su empleo, recordaron los informantes.
Desde entonces nadie lo vio hasta que ayer regresó a su casa, luego de que la familia realizara el jueves una manifestación de reclamo por su aparición en una iglesia de esta ciudad.
“Fue un final feliz, esto fue un alejamiento voluntario de este hombre de su entorno familiar”, dijo la jefa de Seguridad Personal de la policía local, Mariel Arévalo.
“Logramos conocer el perfil de él en cuanto a su responsabilidad y hasta lo que podría ser un trastorno de la personalidad en relación a la obsesión que tenía por no pagar las cuentas un día después de su vencimiento”, añadió la comisario.
Durante la búsqueda, los investigadores accedieron a un cuaderno donde el empleado llevaba “en forma metódico y prolija” los datos de sus gastos y deudas.
Fuentes del caso señalaron que el hombre tuvo que afrontar gastos familiares extra, como el viaje de estudios a Bariloche de uno de sus hijos, que excedieron la capacidad de pago de su salario.
De acuerdo a los investigadores, eso llevó a Bárbulo a esconderse durante diez días en un lavadero de la casa de su madre, una anciana de 80 años, un lugar al que la mujer no podía acceder.
La policía encontró hoy también la motocicleta en la que se movía el hombre, que había escondido en un shopping de Rosario.
“Dijo que quería dejarse morir por la situación que vivía”, señaló una fuente de la pesquisa.
Finalmente, el hombre apareció ayer en su casa y la justicia cerró la causa por su desaparición al entender que se trata de un caso reservado al círculo íntimo del hombre.
