
Los comités de Inteligencia de la Cámara de Senadores y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobaron el envío de armas a los insurgentes sirios que luchan contra el gobierno de Bashar al Assad, informaron este martes medios estadounidenses. Con la aprobación, el presidente, Barack Hussein Obama, puede ahora autorizar a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a reactivar un programa de ayuda a la insurgencia armada siria que había sido puesto en suspenso.
La operación militar costará unos 1.000 millones de dólares mensuales, según el propio jefe de Estado Mayor, Martin Dempsey, para quien al parecer no es suficiente. Y advirtió además sobre los “riesgos” (ver más abajo).
“A pesar de la preocupación sobre la firmeza de los planes del gobierno (de Estados Unidos) en Siria y sus probabilidades de éxito se llegó a un consenso después de mucha discusión y análisis”, anunció la noche del lunes el republicano Mike Rogers, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.
Por su lado, el diario The Washington Post, tras indicar que la medida fue aprobada por ambos comités la semana pasada en sesiones a puertas cerradas, sostuvo este martes la misma idea.
“El acuerdo permite que fondos que ya están en el presupuesto de la CIA se reprogramen para la operación siria, una acción clandestina que el presidente Obama aprobó a comienzos de junio (pasado)”, explicó el diario.
“La infraestructura para el programa, que incluye instrucción, logística y ayuda de inteligencia –en su mayor parte desde Jordania– ya está montada y las armas comenzarán a llegar en las próximas semanas”, añadió.
En junio pasado el grupo Amigos de Siria, (formado por países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Turquía, Jordania, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, entre otros) ya había tomado la decisión de apoyar a los insurgentes sirios para cambiar el equilibrio de fuerzas en la nación árabe.
Hay un costo y muchos riesgos
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Martin Dempsey advirtió este martes que la operación militar en Siria costará unos 1.000 millones de dólares mensuales y pondría en riesgo la seguridad de otras áreas de seguridad nacional, a través de una carta enviada desde Afganistán al Comité de las Fuerzas Armadas del Senado.
El jefe del Estado Mayor sostuvo que el objetivo de “ayudar a la oposición poniendo más presión sobre el régimen”, se cumpliría “pero no es suficiente para alterar el balance de poder militar sin una consideración cuidadosa de qué es necesario a fin de preservar un Estado que funcione”, advirtió.
Además, agregó que las acciones estadounidenses en Siria podrían conducir a “consecuencias no deseadas”.
“Si se derroca a Bashar al Assad en ausencia de una oposición viable, podríamos, de manera inadvertida, dar poder a los extremistas o soltar las mismas armas químicas que queremos controlar”, explicó.
Algunos legisladores criticaron el plan aprobado por el Congreso al considerarlo insuficiente para que tenga impacto sobre el terreno y pidieron apoyo aéreo estadounidense para los rebeldes con ataques sobre aeródromos sirios o el establecimiento de zonas de exclusión aérea sobre el territorio que controlan los rebeldes, según The Washington Post.
Sin embargo, agrega, otros miembros del Congreso se oponen a cualquier forma de intervención militar estadounidense en la guerra civil de Siria, una posición que cuenta con el respaldo de la mayoría de los estadounidenses, según «numerosas encuestas de opinión pública».
El conflicto armado en Siria comenzó en enero de 2011 con el enfrentamiento entre diversos grupos armados –entre los que hay miembros de Al Qaeda– que quieren derrocar al gobierno del presidente Bashar al Assad y que ha dejado más de 90 mil muertos y 1,8 millones de refugiados, según estima la ONU.
