
Bradley Manning, el soldado estadounidense que filtró miles de documentos secretos a la página web WikiLeaks fue condenado este martes por un tribunal militar por varios cargos de espionaje, pero no por ayudar al enemigo, la acusación más grave que podía haberle costado la pena de muerte. Pero al ser declarado culpable de 20 de los 22 cargos, se estima que lo sentenciarán a unos 136 años de cárcel, según especialistas judiciales. De todas maneras, las audiencias con los detalles de la sentencia se leerán desde este miércoles en la base militar de Fort Meade, en las afueras de Washington, donde se celebró el juicio, y recién se conocerán en próximas semanas.
La jueza militar Denise Lind abrirá desde este miércoles las audiencias. Si decide imponer sanciones en los rangos más altos permitidos por los cargos, Manning, de 25 años de edad, podría enfrentarse de hecho a la cadena perpetua, con más de 154 años de cárcel.
La condena en sí podría ser decidida en las próximas semanas, después de que Lind escuche a nuevos testigos en la fase del proceso, que ahora se abre, para examinar qué sentencia le impone.
Aunque la suerte del soldado está casi echada, al no incluir el tribunal la figura de ayuda al enemigo, se evita una posible cadena de responsabilidades hacia portales, periodistas y medios de comunicación que difundieron los documentos.
Manning llegó la corte mientras unas cuarenta personas manifestaban ante la base militar con pancartas que rezaban “Liberen a Bradley Manning”, “liberen a Brad” o “Tres años ya bastan”.
En medio del silencio, el joven con uniforme y gafas redondas no mostró ninguna emoción al conocerse la decisión.
“Manning sacó a luz crímenes de guerra, y sin embargo le hicieron un juicio. Si lo declaran culpable de haber ayudado al enemigo, quiere decir que el enemigo son los ciudadanos estadounidenses. Me temo lo peor”, dijo Joel Greenfield, de 33 años, quien atravesó literalmente el país al volante de su automóvil desde Los Angeles para asistir a la audiencia.
Durante el juicio la defensa del soldado insistió en que su cliente era “un joven ingenuo y bien intencionado”, que se vio notablemente afectado por los horrores que había visto en Irak y que decidió filtrar los documentos con el ánimo de generar un debate público mundial.
Manning se desempeñaba como analista de inteligencia en Irak cuando envió a WikiLeaks un alijo de cables diplomáticos secretos e informes militares clasificados de las guerras en Irak y Afganistán.
Manning se declaró culpable a principios de febrero de diez delitos menores por los que únicamente se enfrentaría a una pena de 20 años de cárcel. No obstante el gobierno fue más allá y presentó el cargo de ayuda al enemigo, remontándose a un caso dela Guerra de Secesión en la que un soldado fue encontrado culpable de ese delito tras filtrar información a un periódico de Alexandria, (Virginia) y condenado a tres meses de prisión.
Lind, con fama de prudente, no admitió el argumento de la acusación de que la publicación de documentos secretos en Internet, no sólo es un delito contra el código militar y la Ley de Espionaje, sino una forma de ayudar al enemigo que tiene acceso de manera franca a la red. La juez sí considera a Manning culpable de robar documentación confidencial aunque no para ayudar al enemigo.
Advierten ataque a derechos civiles
Aunque algunos especialistas opinaron que la no condena “por ayudar al enemigo” sobre el soldado Bradley Mannig podría beneficiar, en caso de ser extraditado a Estados Unidos, a Julian Assange –quien permanece refugiado en la embajada de Ecuador en Londres–, desde la organización Wikileaks se expresaron indignados con la justicia estadounidense. “Manning puede ser condenado a 136 años de cárcel por las acusaciones de las cuales fue declarado culpable. Peligroso extremismo, en materia de seguridad nacional de la administración Obama”, declaró la organización.
“Las condenas incluyen cinco cargos por espionaje, otro precedente muy grave en materia de divulgación de informaciones a la prensa”, añadió.
La Unión Americana de Libertades Civiles (Aclu por sus siglas en inglés), un reconocido grupo de defensa de los derechos civiles, recibió la sentencia reiterando su preocupación ante la estricta legislación antiespionaje de Estados Unidos. “Si bien estamos aliviados de que el señor Manning fue absuelto de la acusación más peligrosa, la Aclu ha sostenido durante mucho tiempo la opinión de que las filtraciones a la prensa en el interés público no deben ser procesados bajo la Ley de Espionaje”, dijo Ben Wizner, uno de los directores de la organización.
Los defensores del soldado Manning y WikiLeaks consideraron que la sentencia confirma que Edward Snowden “hizo bien” en huir de EE.UU. El ex espía sigue bloqueado en el aeropuerto de Moscú.
