El Gobierno nacional condenó «la brutal represión» descargada este miércoles contra los seguidores del derrocado presidente Mohamed Mursi en la que se asesinó, según los últimos informes oficiales, a más de 500 personas.
El ministerio encabezado por Héctor Timerman hizo un llamado al gobierno de transición, constituido por los militares golpistas, «para un cese total e inmediato de la espiral de violencia» desatada «contra ciudadanos desarmados».
El comunicado condena «la brutal represión contra las manifestaciones populares que ganaron las calles de las principales ciudades de Egipto y que culminaron, en el día de ayer, con el saldo lamentable de numerosas víctimas fatales y heridos».
Además, la Cancillería destacó: «La Argentina reitera su profunda convicción de que una rápida transición política hacia el establecimiento de un gobierno constitucional, el diálogo con todos los sectores sociales y políticos con representación popular y el respeto incondicional e irrestricto de los derechos humanos son los fundamentos para que el conjunto del pueblo egipcio goce de la democracia y la paz».
De acuerdo a las últimas cifras oficiales, al menos 525 personas murieron y 3.717 resultaron heridas en la represión ordenada para desalojar los campamentos que los seguidores de los Hermanos Musulmane mantenían en distintos puntos el país como símbolo de protesta para la liberación de Mursi, que permanece detenido desde su derrocamiento, y su restitución al poder.
