Los ediles del Frente para la Victoria, Norma López y Roberto Sukerman, aseguraron que Aguas Santafesinas no hace las inversiones que corresponden en una red como la de Rosario que tiene casi 130 años.
A raíz del corte que tuvo que forzar la empresa Aguas Santafesinas SA (ASSA), en un amplio sector de la zona norte de Rosario para evitar una inundación en Arroyito, producto de la avería en un caño maestro en Juan José Paso al 1100, los concejales del Frente para la Victoria-PJ, aseguraron que «existe una clara falta de inversión en obras ya que la red de Rosario tiene casi 130 años».
«No solo aumentan el agua indriscriminadamente sino que las obras que deberían realizarse brillan por sus ausencia o como la planta potabilizadora en Granadero Baigorria y el acueducto que pasa por Circunvalación, directamente se suspenden», señalaron los ediles.
Por su parte, Norma López remarcó: «Además de este grave problema por falta de inversiones debemos sumar los que padecen diariamente los vecinos de más de 13 barrios de la ciudad donde el agua le llega en cubas, otros donde prácticamente no hay presión y en otros pagan los aumentos sin obtener un servicio adecuado. El hecho de que cada vez tengamos menos inversión, marca a las claras cuál es la política de la empresa y del gobierno Provincial: en 2011, 303 millones, en 2012 unos 200 millones y este año 107 millones», los números son los que la propia empresa muestra.
Asimismo, Roberto Sukerman señaló: «Es hora de que se invierta y que los rosarinos y otras localidades dejen de sufrir por un servicio que es indispensable pero, lamentablemente, el panorama a futuro es casi desolador. No respetan las audiencias públicas donde se señala una y otra vez que se debe hablar de infraestructura y no de aumentos tarifarios; no escuchan a los ciudadanos que, reiteradamente, solicitan un servicio acorde a lo que pagan y como si todo eso fuera poco, el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio, intenta recortar las atribuciones del Enress para observar tarifas y planes de obras».
En ese sentido, los ediles aseguraron: «Manejan el agua como manejan todo, es decir con una lógica privada, como si la misma no fuera un derecho humano. Aumentan la tarifa, no realizan obras y dejan fuera de servicio a los sectores menos rentables».
