“Siempre cuando hay elecciones pasan cosas que dejan dudas, como operaciones políticas”, sostuvo el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, al expresar sus sospechas sobre las causas del accidente ferroviario ocurrido el sábado último en la estación de Once. La caja negra de la formación muestra al motorman conduciendo de forma imprudente.
Berni sostuvo en una entrevista que concedió a radio Nacional Rock que “siempre cuando hay elecciones pasan cosas que dejan dudas, como operaciones políticas. No quiere decir que fue una operación o un sabotaje, pero antes de las elecciones siempre pasan cosas que después lleva tiempo explicar. La cuestión objetiva es que vimos en los últimos tiempos la resistencia del gremio de los maquinistas cada vez que se quiere generar una medida que redunde en beneficio de la seguridad de los pasajeros”.
En el mismo diálogo, el secretario también le solicitó al gremio de maquinistas que tome conciencia y acepté las medidas de seguridad que dispuso el gobierno, y le reclamó celeridad a la Justicia.
Si bien el disco rígido de la caja negra de la máquina se encontró dañado, no así el de la máquina que al momento del impacto iba a la cola de la formación, pero la encabezó cuando el motorman al mando en el siniestro, tomó el servicio en Castelar.
Las imágenes de esta caja negra se encuentran en poder del Juez federal Ariel Lijo, que investiga lo ocurrido en la estación Once, las mismas muestran que el motorman Julio Benítez, en el viaje de ida, desde Castelar hasta Moreno tuvo una “actitud imprudente en todo momento, entrando a enormes velocidades en las estaciones, pasándose e incluso sin detenerse en alguna”, contó un experto allegado a la investigación del hecho.
No obstante, el juez aún no indagó a Benítez , quien ya se encuentra en condiciones de salud para responder y podría ser acusado de estrago doloso.
Esta actitud imprudente del motorman es coincidente con las declaraciones que realizaron diferentes pasajeros de la formación siniestrada. “En dos estaciones antes de Once, las de Flores y Caballito, frenó el tren muy pasado del límite de la estación”, contó uno de ellos, mientras que otro relató que sacaba la cabeza por la ventanilla y jugueteaba.
A raíz de las actitudes de Benítez se presume, que este conocía su responsabilidad. Los pasajeros intentaron lincharlo, apenas ocurrió el accidente, debido a esto la policía rodeó el lugar para salvarlo y poder sacarlo de la cabina para auxiliarlo. Uno de los policías que participó de la protección y rescate contó que el motorman estaba desesperado porque le trajeran su mochila. En la misma encontraron el disco rígido dañado.
Otro dato a tener en cuenta es que fuentes de la investigación señalaron que en el CBU dañado aparecen marcas de manos ensangrentadas. El juez Lijo espera el análisis de esas marcas para determinar si el disco rígido “se lo plantaron”, tal como acusó la asociación de maquinistas La Fraternidad, o si la sangre que aparece en el CBU pertenece al conductor.
A su vez, se ha podido conformar un video de un minuto con doce segundos editando diferentes imágenes de las cámaras de seguridad de la estación, en el cual se puede apreciar al tren avanzando hacia el andén 2 y ya dentro del mismo avanzar hasta llevarse por delante la barrera de contención mientras los usuarios esquivaban el impacto de la máquina, algunos de ellos casi de milagro.
Por su parte el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, dijo en conferencia de prensa a la que convocó después del incidente que 900 metros antes de su ingreso al andén, Benítez avanzaba a 48 kilómetros por hora frente a los 37,5 que marca el promedio; que a los 600 metros, en lugar de reducir, aumentó a 50 kilómetros por hora contra los 35,5 del promedio; cuando faltan 300 metros recién se detecta la reducción de velocidad, cuando lleva el freno hasta los 36 kilómetros, aunque el promedio es de 25; y al ingresar al andén lo hace a 22 contra los 12 permitidos como máximo ya que, según señalaron fuentes ministeriales, es la máxima velocidad de impacto que es capaz de soportar el vallado de contención. Las imágenes muestran cómo el vallado es llevado a rastras hasta casi impactar con los molinetes, mientras los pocos usuarios que se encontraban a esa hora caminando por el frente del andén 2 corren desesperados para esquivar al bólido.
Fuente: Página12

