
El grupo Clarín presentó este lunes ante la Afsca su plan para adecuarse a la Ley de Medios. Según informó el propio multimedios, su propuesta consiste en separar sus licencias audiovisuales en “seis diferentes unidades empresarias”. “Esta es una decisión forzada por las circunstancias”, expresó el holding en un comunicado en el que afirma además que seguirá la querella contra la aplicación de la norma.
El grupo empresarial que dirige Héctor Magnetto precisó que en la primera unidad se incluyen las empresas Arte Radiotelevisivo Argentino (ARTEAR), titular de la licencia de Canal 13 de Buenos Aires; a Canal 12 de Córdoba; a Canal 6 de Bariloche y a la señal de noticias TN (Todo Noticias).
También incorpora a esa unidad la empresa Radio Mitre, con las frecuencias AM 790 y FM 100 en Buenos Aires, AM 810 y FM 102.9 en Córdoba, y FM 100.3 en Mendoza. Asimismo, dentro de esta unidad se incluyen 24 licencias locales de TV por cable de la actual Cablevisión.
Según describe el escrito difundido por el multimedios, la segunda unidad mantendrá el grueso de las operaciones de Cablevisión y Fibertel. En la misma el fondo Fintech mantendrá el 40% del paquete accionario. Esta unidad incorporará 24 licencias de cable e incluye la señal Metro, canal local de Cablevisión en la ciudad de Buenos Aires.
En tanto, la tercera unidad contendrá 20 licencias de TV por cable de la actual Cablevisión.
En la cuarta unidad, el multimedios sostiene que se incluirán el resto de las señales en las que participa el Grupo: Canal 13 satelital, Magazine, Volver, Quiero Música en mi Idioma, Canal Rural, TyC Sports y TyC Max.
En una quinta se incluirán los servicios de radio FM en las ciudades de Tucumán, Bariloche, Bahía Blanca y Santa Fe.
Asimismo, en la última unidad, sostiene el comunicado, se incluirá la licencia de TV abierta de Canal 7 de Bahía Blanca y la participación en Canal 9 de Mendoza.
Contextualizando el detalle de su adecuación, Clarín reitera sus argumentos contra la norma: “En ningún país democrático se hacen leyes con nombre y apellido; que discriminan brutalmente a un grupo por sobre sus competidores; que buscan quitarle viabilidad a los medios independientes”, sostiene en uno de sus tramos.
En otro, el holding advierte que su plan de adecuación “no interrumpe ninguna de las acciones judiciales que lleva adelante el Grupo para defender sus derechos”.
Curiosamente, Clarín hace alarde además de “ser el único grupo que fue a la Justicia y logró la suspensión de artículos de la ley en todas las instancias”, en referencia a los artículos cuya constitucionalidad fue avalada por la Corte Suprema, y expresa que pese a ello, “el Gobierno decidió beneficiar a todo el resto, concediéndoles plazos que no tenían, y ahora pretende quitarle escandalosamente al Grupo Clarín plazos que nunca empezaron a correr”.
Para el multimedios, “el objetivo es claro: hacerse de los pocos medios críticos que aún quedan en la Argentina”.
“Esta es una decisión forzada por las circunstancias. Estamos convencidos de que en ningún país civilizado el Estado puede desconocer retroactivamente licencias que él mismo otorgó, que tienen varios años por delante. No lo hicieron siquiera países como Venezuela o Ecuador”, agrega el comunicado que tampoco hesita en calificar la adecuación de oficio impulsada por el titular de la Afsca, Martín Sabbatella, como un «avance de facto e ilegal».
