
Entre 2001 y 2011 subió un 44% el número de graduados en esta disciplina. Una de las causas sería la recuperación de la educación técnica en donde hay 40 mil alumnos con más del 75% de la carrera aprobada.
En el país donde abogados, médicos, economistas y psicólogos son mayoría, también hay cada vez más ingenieros. Así al menos surge de las cifras que dará a conocer este miércoles el ministro de Educación Alberto Sileoni, al cumplirse un año del lanzamiento del Plan Estratégico para la Formación de Ingenieros 2012-2016 lanzado por la presidenta Cristina Fernández en Tecnópolis. En este sentido, también se presentará la implementación del Plan Estímulo a la Graduación que –con una inversión de 50 millones de pesos anuales– permitirá apoyar a 2000 alumnos avanzados que trabajan.
“Necesitamos más ingenieros para tener industria, trabajo, investigación y desarrollo. Que el siglo XXI sea el de «mi hijo el ingeniero». Significaría que la Argentina sigue creciendo y agregando valor”, ponderó la jefa de Estado.
Y las acciones en ese sentido, como la recuperación de la educación técnica, parecen haber comenzado a cosechar resultados: hay 40 mil alumnos con más del 75% de la carrera aprobada, lo que permite generar una proyección que anticipa cumplir con uno de los objetivos centrales, el de 10 mil graduados anuales. Ya en 2011 subió un 12% el número de egresados (6500 estudiantes). “Y los indicadores provisorios del año 2012 muestran una consolidación de la tendencia ascendente”, anticipó el secretario de Políticas Universitarias, Martín Gill.
De 2001 a 2011, la cantidad de estudiantes que consiguieron el título de ingeniero creció 44% (universidades estatales) y un 13% (privadas) y en un 20%, la cantidad de alumnos y alumnas que eligieron esta carrera en esa última década. En esos diez años también bajaron los egresados de las carreras tradicionales como Abogacía (10,02%), Contador Público (14,51%) y Medicina (2,33%).
Claudio Suasnábar, doctor en Ciencias Sociales y especialista en Educación Superior y Sistemas Educativos, consideró que “el estímulo realizado a las carreras de Ingeniería no sólo a través de becas sino también los planes de mejoramiento de las carreras (PROMEI) es una política interesante que por los datos del ministerio parecen mostrar buenos resultados”.
Sin embargo, agregó: “En mi opinión falta una planificación del problema del acceso que no sólo estimule ciertas carreras sino también que desestimule otras, desde un criterio que tome en cuenta las necesidades locales o regionales. Respecto de las políticas para mejorar la graduación, creo que no sólo deben focalizarse sobre el alumno (becas) sino también en las carreras, mejorando las dedicaciones de los docentes, sumando a la capacitación pedagógica en los primeros años, que son donde más se produce deserción. O sea, una política integral.”
En este sentido, el plan para la formación de ingenieros implicó, entre otras acciones, implementar Sistemas de Gestión de Alumnos para que cada facultad tenga información detallada del rendimiento académico de los estudiantes y las causas que generan deserción; el Proyecto de Mejoramiento de la Formación en Ingeniería Informática, Sistemas y Computación para 61 carreras de 39 universidades; y realizar un diagnóstico a ingresantes de 62 facultades de Ingeniería para reunir datos centrales que definan y focalicen “acciones de mejora continua en los proyectos de vinculación entre secundarios y universidades”.
También se desarrolló una línea de becas para alumnos avanzados de Ingeniería, que ya recibieron 200 estudiantes con un monto de 25 mil pesos anuales. Para el ministro Sileoni, estas medidas “forman parte de una gestión de gobierno que prioriza con el mismo impulso la educación y la industrialización del país. La educación responde desde una escuela técnica que se ha recuperado a partir de una decisión política, la Ley de Educación Técnico Profesional que está en funcionamiento desde 2006”.
“En esta década ganada la universidad pública está de pie, no sólo por la creación de los nueve nuevos establecimientos universitarios, sino por la tecnología que hay en cada una de ellos, por el Programa de Infraestructura Universitaria, y por este Plan Estratégico para la Formación de Ingenieros 2012-2016, que tiene como desafío la inclusión de más ingenieros en la matrícula”.
Sileoni anunciará también este miércoles la implementación desde 2013 del Plan Estímulo a la Graduación que –con una inversión de 50 millones de pesos anuales– permitirá apoyar a 2000 alumnos avanzados que trabajan.
El secretario de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, y los ministros de Industria, Débora Giorgi; y Planificación Federal, Julio De Vido, firmarán con Sileoni un convenio para trabajar en forma conjunta el proyecto “La Empresa Informática va a la Universidad” para alentar la instalación de Polos Tecnológicos de Producción de Software y Servicios Informáticos en el Conurbano Bonaerense, entre otros acuerdos.
En países desarrollados como Alemania, Francia o China, hay un nuevo ingeniero cada 2000 a 2500 habitantes, mientras que en los latinoamericanos, oscila entre 4500 y 10 mil habitantes. En la Argentina, en 2003, se graduaba un nuevo ingeniero cada 8000 habitantes, en 2011 se llegó a una relación de un nuevo ingeniero cada 6100 habitantes. El objetivo es avanzar hacia 2020, a una relación de un ingeniero cada 4000 habitantes.
Fuente: Tiempo Argentino
