Las amenazas recibidas el sábado último por el gobernador Antonio Bonfatti a su teléfono, provinieron de un celular hallado en la vivienda de Alberto Martínez, dirigente de Apropol, confirmaron fuentes judiciales.
Según consignó el diario La Capital en su edición de este martes, la Justicia determinó que al menos dos mensajes de texto intimidatorios recibidos el sábado pasado por Bonfatti fueron emitidos desde un teléfono móvil que estaba en poder de la mujer de Martínez, líder del gremio policial que impulsó la protesta en Jefatura.
El sábado último, el gobernador recibió dos sms en su teléfono celular en los que se leía «Pagá las 12 lucas, pelado…», seguido por un insulto, en obvia alusión al reclamo salarial.
A partir de las pericias sobre los datos del aparato, la Justicia ordenó una secuencia de allanamientos que derivaron en la vivienda familiar del referente de Apropol, donde se secuestró un celular, que luego se corroboró, fue el emisor de los mensajes de texto a Bonfatti.
Si bien los mensajes no contienen términos que hagan suponer un riesgo para la integridad física del mandatario santafesino, en el ámbito judicial se tomó como una extorsión que implica un grave amedrentamiento institucional hacia su investidura, lo cual obliga a investigar la configuración de un delito penal, explicaron las fuentes citadas por La Capital.
Apropol fue denunciada penalmente por el gobernador por incitar a la sublevación policial, no tiene reconocimiento oficial como sindicato ni tampoco es mencionada entre los policías en protesta como referente.
