Se sienta a la mesa y escribe
Con este poema no tomarás el poder, dice.
Con estos versos no harás la Revolución, dice.
Ni con miles de versos harás la Revolución, dice.
Y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor,
coman mejor, o él mismo coma viva mejor.
Ni para enamorar a una le servirán.
No ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos.
Ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos.
Si por ellos fuera, la lluvia lo mojará,
no alcanzará perdón o gracia por ellos.
Con este poema no tomarás el poder’, dice.
Con estos versos no harás la Revolución’, dice.
Ni con miles de versos harás la Revolución, dice.
Se sienta a la mesa y escribe.
