
El Ente de Movilidad Rosario difundió un estudio técnico que dio un desfasaje de 85 centavos en la tarifa de colectivo. Desde el PRO dijeron que «la única idea que se le ocurre al municipio es aumentar el boleto».
El Ente de la Movilidad Rosario (EMR) mostró el estudio de costos correspondiente a diciembre con una tarifa técnica del transporte urbano de pasajeros de 4,45 pesos, es decir, 85 centavos más que el actual valor del boleto, que con el aumento de diciembre pasado quedó en 3,60 pesos.
Al mismo tiempo, la secretaria de Servicios Públicos municipal, Clara García, acusó “dificultades financieras”, un día después de que el sindicato Unión Tranviarios Automotor (UTA) dejara entrever que reclamará un 25 por ciento de suba salarial promedio en las próximas negociaciones paritarias.
Al advertir que la Intendencia emplea el mismo mecanismo utilizado en diciembre pasado de abrir el paraguas antes de que llueva un nuevo aumento para los usuarios del transporte urbano, desde el PRO señalaron que «la única idea que se le ocurre al municipio para el transporte es aumentar el boleto».
El concejal de Unión PRO Carlos Cardozo sostuvo: «Lamentablemente y tal como lo advertimos en el mes de diciembre, cuando socialistas, kirchneristas y radicales le aumentaron el boleto del colectivo a los rosarinos, que si no se buscaban soluciones de fondo para el financiamiento del sistema era inevitable el debate sobre un nuevo incremento, discusión que desafortunadamente llegó más temprano que tarde y donde la Municipalidad de Rosario ya admite que está en alerta».
«Propusimos acompañar a la intendenta (Mónica Fein) a gestionar ante la Nación un método más justo para el reparto de los subsidios al gas oil, propusimos a través de nuestros diputados provinciales Alejandra Vucasovich y Federico Angelini que parte de los fondos de publicidad de Lotería se destinen a cartelería en los ómnibus de Rosario, propusimos que se unifiquen las administraciones de la Mixta y la Semtur y nadie nos escuchó. Y ahora, ante el cuello de botella que se viene, otra vez vuelve a la mesa de discusiones la posibilidad de un aumento del boleto», expresó el edil.
«Algunos se enojaron mucho cuando nuestro concejal Roy López Molina expresó en el recinto del Concejo que un mero aumento sin medidas alternativas nos conducía inevitablemente a otro aumento y hoy, desafortunadamente, debemos decir que teníamos razón, que a la Municipalidad no se le ocurre otra idea que caerle de manera sistemática al bolsillo del rosarino, sin analizar siquiera opciones o alternativas que alivien la pesada carga de la inflación sobre la economía del trabajador y el estudiante», finalizó Cardozo.
En tanto, la secretaria de Servicios Públicos municipal admitió que «por no querer pagar un precio razonable corremos el riesgo de que baje la calidad del transporte». En declaraciones este miércoles a LT8, Clara García indicó: «Es un escenario similar al que conversábamos en diciembre cuando el Concejo votó (el aumento de) la tarifa y veíamos que en una economía inflacionaria los costos van aumentando con una rapidez mucho mayor que la que uno puede estar respondiendo. Eso se advierte en un bimestre posterior, ya hubo algunos centavos de aumento más el IVA que tenemos que reconocerlo, porque se carga sobre ese precio, hoy está en desfasaje».
Cuando se le preguntó por un posible nuevo incremento de la tarifa, la funcionaria dijo que “no está en evaluación”. Y agregó: “El Concejo se expidió, votó, hay algunos fondos nuevos pero también novedades que tienen que ver con la paritaria y con el aumento del combustible. Porque en los primeros días de enero pasó inadvertido, pero aquel temor del impacto del aumento de combustible llegará al transporte, con lo cual tenemos un elemento más».
Por otro lado, cabe recordar que el municipio habilitó hace pocas semanas un importante aumento en el estacionamiento medido y en el precio de la entrada al casino City Center con el argumento de que esos fondos extra serían destinados a compensar los costos del transporte. También está la posibilidad de que la provincia destine un 5 por ciento del impuesto a los Sellos y otro 10 por ciento de patentes al transporte urbano de pasajeros, aunque desde el gobierno de Antonio Bonfatti nada han dicho aún.
