
Tras adquirir la librería Ross, la empresa Cúspide (Grupo Clarín) les pidió a los trabajadores que presenten la renuncia. “Estamos en alerta”, señalaron desde el sindicato de Comercio, quienes frenaron la maniobra. Este miércoles habrá una audiencia entre las partes.
Luego de quedarse con la histórica librería de peatonal Córdoba, la empresa propiedad del Grupo Clarín indujo a los trabajadores del local «a que enviaran sus telegramas de renuncia», una vez que, como se les informó, se les reconocieran diversas condiciones laborales.
«Los trabajadores ahora están un poco más tranquilos, pero estamos en alerta para ver qué pasa, que no haya una maniobra dando vuelta», sostuvo Juan Gómez, secretario general del Sindicato Empleados de Comercio luego de intervenir en el conflicto para impedir la maniobra.
En este sentido, desde el gremio les solicitaron a los empleados no firmar nada hasta el próximo miércoles, cuando se reúnan en una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia el delegado gremial de los trabajadores, apoderados de Cúspide y también de Ross.
«Fue una sugerencia de los abogados de la empresa Cúspide, de que estaba todo bien. Nosotros les dijimos que no, que toda la argumentación que se deba firmar se tiene que hacer en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Provincia donde está el expediente. Ellos están dispuestos a respetar las condiciones laborales, pero eso se hace en otro ámbito. Los trabajadores no deben renunciar a la otra empresa», explicó Gómez.
En este marco, según manifiestan desde el sindicato, la figura que se utilizará es la de «cesión de empresa», por la cual no es necesario romper el contrato laboral que une actualmente a Ross con los trabajadores. «El trámite es online, de baja a Ross y alta a Cúspide», agregó el gremialista.
Este conflicto se originó a fines del año pasado, cuando los titulares de la librería Ross impulsaron un procedimiento de crisis ante el Ministerio a raíz de un supuesto robo de la base de datos por «un ataque informático»; aunque la versión del sindicato, sostiene que la propietaria Silvina Ross presentó una «referencia genérica» a suspensiones y despidos, con un pago de indemnización menguada.
Según publica Rosario/12, en el medio y sin información a los trabajadores, se estaba gestando el proceso de cesión a manos de Cúspide desde fines de 2011. En su momento, Clarín pagó 2,8 millones de dólares y 3,7 millones de pesos para quedarse con el 65,46 por ciento del capital social y votos de Cúspide Libros.
El arribo de Cúspide en el edificio de Peatonal Córdoba 1347 se venía dando en el plano jerárquico y formal (Cúspide comenzó a realizar el inventario de mercadería hace dos semanas), pero los empleados, apoderados de «una preocupación muy grande» ante la andanada de versiones y rumores, recién recibieron información certera el día viernes, cuando abogados de Cúspide les entregaron una nota a cada uno de los casi 30 integrantes del personal, prosigue el artículo del diario, que afirma que en el escrito «les respetaban la antigüedad pero querían que al día siguiente enviaran el telegrama de renuncia».
Fuente: Rosario/12.

principiano
04/03/2014 en 0:55
Es el nuevo orden de concentracion que impone el capital neoliberal,el de pocos para muchos y el muchos(pueblo)para nada, ese es el futuro?