
Susana Trimarco manifestó este lunes su deseo de que esta vez «se dicte un fallo ejemplar» en el juicio que se le sigue a 10 acusados por el secuestro y desaparición de su hija, Marita Verón, ocurrido en 2002.
Trimarco dijo a la prensa que «todo el país espera que se haga Justicia y como madre le pido a Dios que le abra la mente y el corazón a estos jueces», que luego de escuchar los alegatos dictarán mañana la sentencia a los acusados de secuestrar a su hija el 3 de abril de 2002.
«Está demostrado que estos delincuentes no pueden estar sueltos en las calles porque siguen haciendo lo mismo, perjudicando a mujeres y niñas y destruyendo familias», agregó la titular de la Fundación «María de los Ángeles».
Puso además como ejemplo a Azucena Márquez, quien «lloró en el juicio declarando su inocencia y cuando vino a Tucumán para notificarse de este proceso fue detenida con drogas en su auto en Catamarca».
«Todo lo que está pasando es por falta de justicia y de decisiones de los jueces, porque los fiscales no hacen lo que tienen que hacer y después culpan a la Policía y al gobierno», indicó.
Trimarco llegó a tribunales junto con sus abogados y explicó que su nieta Micaela, hija de Marita, no participará de las audiencias por recomendación médica.
«Ella pasó de niña a adolescente y como sufrió mucho con el fallo anterior le recomendaron que no venga», indicó Trimarco.
«Ella no está en Tucumán y anoche cuando hablamos por teléfono me dijo que le pide a Dios que hagan Justicia por su madre», reveló.
Fuente: Télam
