
La agrupación kirchnerista local JP Evita destacó «la voluntad política» del gobierno nacional de «asumir la responsabilidad de la seguridad pública», que “es propia e indelegable del gobierno provincial». También advirtieron sobre “apremios” de Gendarmería.
A través de un comunicado emitido este martes, titulado ‘Ningún pibe nace chorro, ningún cobani nace ortiba’, la Juventud Peronista Evita de Rosario subrayó que “la decisión del Gobierno Nacional pone sobre la mesa su voluntad política de asumir una responsabilidad, la de la seguridad pública, que es propia e indelegable de los gobiernos provinciales, en este caso el de Santa Fe” y que busca “dar una solución a un problema que afecta sobre todo a los más humildes”.
“Para ello se intervino en los barrios de Rosario (en el marco de investigaciones de la Justicia Federal a través de las que ya se había detenido a grandes narcotraficantes como Hugo Tognoli, Delfín Zacarías, Ascaíni, Orozco, entre otros), acorralando estructuras criminales que someten a los pibes que no trabajan ni estudian, y sufren los trabajadores más humildes. Un problema que se sostiene con la gestión de la policía santafesina, la incapacidad cómplice del Gobierno Provincial que la conduce, y la impunidad de la Justicia”, agrega el escrito.
Sobre la llegada de las fuerzas nacionales a los barrios de la ciudad, la agrupación destacó que “fue aliviante para quienes tratamos de vivir como cualquier compatriota”, aunque aclaró: “Agentes de esas fuerzas, fundamentalmente de Gendarmería, han protagonizado casos de apremios u hostigamientos cotidianos a los pibes de los barrios, reproduciendo prácticas habituales de la policía santafesina, en base a prejuicios muy arraigados en nuestra sociedad, que ponen en la mira a miles de jóvenes por el sólo hecho de vivir en un barrio humilde o por usar una visera”.
En este sentido, desde la JP Evita solicitaron: “Cortarle el circuito delictivo a las bandas narcos (en sus estructuras de comercialización, de lavado, y en el territorio) es una medida necesaria que se debe seguir profundizando, pero no es la única a tomar en el marco de esta disputa. El Estado debe estar presente en todos sus niveles, no solamente a través de las fuerzas de seguridad, sino también generando condiciones de bienestar y dignidad para nuestros pibes”.
“Todos tenemos una necesidad material, la de TRABAJAR. En la mayoría de los bunkers que se derribaron se encontraron a jóvenes menores de edad atendiendo: ¿Alguien sabe que están haciendo ahora esos pibes?, ¿alguien se ocupó de los demás pibes del barrio para que no terminen en la misma?, ¿El Estado provincial tomó alguna medida para abordar este tema?”, se preguntan por último.
