
El edil Carlos Cossia junto al presidente del Concejo Municipal, Miguel Zamarini, presentaron un proyecto que apunta a instaurar una tasa extra a viviendas deshabitadas para “paliar, de ese modo, la problemática en los costos de los alquileres y la gran cantidad de propiedades ociosas que existen en la ciudad”.
Los concejales solicitaron al Departamento Ejecutivo Municipal que “informe a la brevedad la cantidad de viviendas y locales comerciales que se hallan sin ocupación para luego establecer –desde la Dirección de Asuntos Jurídicos- el cobro de una tasa a aquellos que permanezcan sin habitarse por un tiempo prolongado, que será estipulado por el mismo municipio”.
En este mismo sentido, se encuentra el proyecto presentado por la concejala radical María Eugenia Shcmuk, quien en mayo de 2013 elevó una propuesta similar y que actualmente se está debatiendo en la comisión de presupuesto.
El proyecto de Schmuck propone la creación de un Fondo Solidario para la Vivienda (FOSOVI), que contempla que la fuente de financiamiento provenga de la implementación de un impuesto diferencial del 50 por ciento sobre la Tasa General de Inmuebles (TGI) que se aplicará a viviendas que se encuentren deshabitadas, aunque están previstas algunas excepciones.
Según informó Schmuck en su momento, el déficit habitacional en Rosario alcanza a unas 50 mil familias.
En defensa del nuevo proyecto presentado, Cossia expresó su preocupación por el déficit habitacional de la ciudad y ratificó la necesidad de “buscar una solución que permita equiparar las posibilidades de quienes hoy no consiguen gozar de una vivienda digna y, además, darle utilidad a la cantidad de propiedades deshabitadas producto, en algunos casos, de la especulación.”
Por su parte, Zamarini remarcó la necesidad de intervenir en la problemática de los alquileres y recordó el proyecto presentado para realizar una audiencia pública en el Concejo Municipal. “El promedio de aumento de un año a otro superó largamente la inflación y en algunos casos es exorbitante y abusivo”, sentenció.
El presidente del Concejo indicó que según informes relevados, en la ciudad de Rosario ya existen más de 1300 locales comerciales desocupados. “Hace pocos años Rosario vivió un boom inmobiliario donde se construyeron cerca de cuarenta mil metros cuadrados en altura, de los cuales un 30% no ingresaron al mercado inmobiliario. Muchas de ellas fueron adquiridas por inversores o arrendatarios y que por dedicarse a otro tipo de negocios, no buscan una renta por la vivienda adquirida y prefieren tenerla deshabitada”, expresó el concejal Cossia.
En un estudio presentado en 2013, la Fundación Igualdad Argentina señaló que tras el crecimiento de la construcción «boom de la soja» en los campos santafesinos, en Rosario existen unas 70 mil viviendas deshabitadas y, al mismo tiempo, un 40 por ciento de los rosarinos no tiene resuelta la necesidad de vivienda.
