
Por un conflicto de encuadramiento gremial, la Unión Recibidores de Granos y Afines de la Argentina (Urgara), decretó para este miércoles medidas de fuerza en todos los puertos cerealeros y acopios de exportación del país.
Según indicó en un comunicado de prensa, el gremio cuestiona “las presiones que ejerce el Sindicato Aceitero (Soea) en la empresa Cargill, al pretender encuadrar a trabajadores que están correctamente encuadrados en la Urgaray en otras organizaciones gremiales hermanas, desde hace 20 años”.
“El Soea pretende disfrazar con reclamos de los trabajadores esta práctica desleal de encuadramiento ilegal”, sostuvo el sindicato conducido por Alfredo Palacio refiriéndose a la medida de fuerza que llevan a cabo los aceiteros en la empresa Cargill, en Alvear. Desde Urgara también señalaron al Ministerio de Trabajo de la Nación “por promover esta situación”.
“Hemos pedido una reunión con el ministro Carlos Tomada para exigirle la participación como parte de este conflicto. Hemos agotado todas las instancias legales como corresponde, tratando de legitimizar nuestros derechos”, señalaron desde Urgara, y añadieron: “Ya mandamos una nota a la Cámara de Puertos Privados avisando que el conflicto se extendería si no hay respuestas al problema. Si el Ministerio avala esta práctica del Soea generalizaremos el conflicto a todas las actividades alcanzadas por nuestros convenios y por tiempo indeterminado”.
Desde el gremio sostuvieron que “si el Gobierno quiere que las cerealeras empiecen a liquidar sus exportaciones para cobrar las retenciones va a tener que resolver esta situación. No vamos a ser los responsables de que no entren divisas al país. La solución está en manos de que se cumpla la Ley y el Ministerio tiene que garantizarlo, ya que sabe cuál es el mecanismo para resolver los problemas de encuadramiento, se deben agotar las instancias asociacionales”.
“Hicimos todo por las vías que corresponde, pero si la empresa cede al reclamo del Soea y las Cámaras empresarias y el Ministerio de Trabajo no da respuesta a nuestro reclamo, ejerceremos nuestro legitimo derecho a implementar todas las medidas de fuerza que estén a nuestro alcance”, alertó Palacio.
Según el propio gremio Urgara “agrupa a los trabajadores que intervienen en la cadena de comercialización granaría, verificando y determinando la calidad del grano, los cereales y los subproductos. Por sus manos pasa la mayor parte de la riqueza que produce el país”.
Soear
Este lunes por la tarde, unos 400 trabajadores aceiteros nucleados en el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Rosario (Soear ) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (F.T.C.I.O.D y A.R.A.) habían decretado en asamblea una huelga por tiempo indeterminado en la planta de Alvear, por un reclamo a la multinacional para que “cumpla con los convenios nacionales de contratación y recategorización”.
Entre los reclamos del Soear a la empresa, está el incumplimiento del convenio de recategorización, y con el pedido de que se aplique “Convenio Nacional 420 a todos los trabajadores, no sólo a los tercerizados, entre los cuales están los 35 despedidos que, luego de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, continúan trabajando pero con los mismos contratos fraudulentos”, denunció Adrían Dávalos, secretario general del sindicato.
En este sentido, el sindicalista denunció “el sistema perverso de tercerización” y recordó que “el 80 por ciento de los muertos de la industria aceitera” estaban subcontratados.
Tras la intervención del gobierno nacional, desde Soear informaron este martes que la medida que había iniciado fue revocada temporalmente hasta tanto se celebre la audiencia prevista para este jueves con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
De este modo, la Federación Aceitera Argentina junto al Sindicato Aceitero de Rosario (Soear) resolvieron suspender las medidas de fuerza en el complejo cerealero Cargill que comprende Villa Gobernador Galvez-Punta Alvear que se venía llevando adelante desde el lunes último.
El gremio aceitero confirmó además su presencia en la reunión que mantenderán este jueves a las 8.30 en la Casa Rosada con el jefe de gabinete, Jorge Capitanich y el ministro de Trabajo nacional , Carlos Tomada. El escrito aclara que si bien la medida de fuerza fue suspendida, “los trabajadores aceiteros se mantienen en estado de alerta”.
El conflicto sindical comenzó hace ya dos meses, cuando la Federación de Aceiteros y el Soear reclamaron el cumplimiento del convenio colectivo de los aceiteros para los 400 empleados de planta, a la vez que solicitan la incorporación definitiva de 50 empleados tercerizados.
Encuadramiento
El 1 de octubre, el Soear había realizado otro paro, pero por el despido de 35 trabajadores de la multinacional Cargill en las mismas plantas que hoy están en conflicto. Para el gremio en esa ocasión se trató de “una clara maniobra de persecución gremial” y “una provocación” porque según plantearon desde el sindicato la empresa tomó esa decisión “ante la definición de esos trabajadores de afiliarse al Soear”. La medida después quedó en suspenso por la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación.
La polémica intersindical que hoy tiene un nuevo capítulo con la medida de fuerza decretada por Urgara, ya había sido asomado en octubre pasado, cuando el secretario general de Soear, Adrián Dávalos, señaló que la empresa afilia a los operarios a diferentes gremios como “por una cuestión de discriminación gremial”.
