Foto: Manuel Costa.
Foto: Manuel Costa

Con la seguridad como uno de los ejes centrales de la campaña electoral, la edición 189 del semanario El Eslabón recogió opiniones de los postulantes a la intendencia en torno a dos preguntas:

1) ¿Qué rol debe asumir el ejecutivo local frente a la problemática?
2) ¿Qué posición tienen frente a las propuestas de policía municipal?

Mónica Fein (Frente Progresista – Partido Socialista)
1) Sabemos que la violencia tiene múltiples miradas, que es un tema complejo unido a la inequidad, la intolerancia y la impunidad. Un municipio no tiene policía, ni fiscales ni funciones de inteligencia. Pero participamos activamente en la coordinación con fuerzas federales y provinciales para reducir la violencia y el delito. Desde esa mirada profundizamos nuestros Centros de Convivencia Barrial, Centros de Protección a la Infancia, Presupuesto Participativo Joven, proyectos de animadores juveniles, talleres artísticos, culturales, trabajamos en el área de la violencia de género, participamos en el Vuelvo a Estudiar y construimos el Plan Nueva Oportunidad, a través del cual mil jóvenes en alto riesgo se formaron en un oficio. Creamos la Secretaría de Control y Convivencia para sancionar las actividades comerciales irregulares, mejorar el tránsito, y perseguir la economía ilegal.
No vamos a retirarnos de un solo barrio, vamos a generar políticas de educación y empleo aún más fuertes para pelear por la vida de nuestros niños y jóvenes, para vencer la inequidad; vamos a acompañar a la Justicia provincial para que se siga transformando y rompiendo con la impunidad; vamos a exigir a la Justicia federal que se comprometa, que persiga en serio al narcotráfico, el tráfico de armas y la trata de personas. Vamos a acompañar las reformas policiales y vamos a exigirle resultados.
El problema más grave en la ciudad y en el país es la violencia urbana. Por eso, las tres áreas que proponemos son: primero, profundizar el trabajo social –sobre todo a jóvenes que no estudian ni trabajan–; segundo, articular con fuerzas policiales y la Justicia; y tercero, haciéndome cargo –como intendenta– de generar valores de respeto y convivencia ciudadana.
2) Yo creo que las respuestas mágicas, como las que plantean que una policía municipal resuelve todo, son respuestas simples a un problema complejo. El municipio tiene un rol en seguridad y lo tiene que cumplir. Muchas veces hay hechos que suceden en ciudades cercanas a Rosario, y en Buenos Aires, y dicen “Rosario”; quiero decir que la verdad que es muy difícil delimitar una policía sólo a una ciudad. Creo que debemos fortalecer esta policía de proximidad como la policía comunitaria, donde nosotros desde el municipio, como estoy haciendo ahora, podamos tener mayor incidencia. Definiendo más claramente qué espero, y esperamos, de la policía; sea de proximidad o táctica. Es el camino que veo más viable para Rosario.
La inseguridad no es un problema sólo de Rosario. Soy optimista. Estamos haciendo las cosas bien y seriamente, como por ejemplo la reforma policial y judicial, además del diálogo entre los distintos niveles; aunque sabemos que la realidad es dura y compleja. En mi caso particular no tengo guardaespaldas, mis hijos viven en esta ciudad. Por eso insistimos en que la Policía Comunitaria es el camino correcto. Hay que seguir trabajando unidos con la provincia y veremos si en un futuro tenemos la Policía Municipal.

Fernando Rosúa (Frente Justicialista para la Victoria)
1) En una ciudad de una magnitud y complejidad como Rosario, es imprescindible que el gobierno municipal se involucre en las políticas de seguridad. Debe intervenir en todas las políticas que reduzcan la brecha de desigualdad, como las políticas de inclusión social y laboral, y las que impliquen igualar las calidades urbanas en infraestructura y servicios. Está claro que los actuales gobiernos municipal y provincial han fracasado en la gestión y sólo pueden ofrecer la continuidad del fracaso, de la práctica estéril de siempre echarle la culpa a otro, tal como volvió a hacer su candidato a gobernador Miguel Lifschitz. Pero lo que necesitan los vecinos es que se los convoque, con propuestas concretas, para trabajar.
2) Estamos de acuerdo en que Rosario cuente con una policía que sea conducida por el Intendente, quien es la referencia política más importante de la ciudad.
Nosotros proponemos asumir la jefatura de la policía, la creación de 100 comisarías y 30 fiscalías barriales para estar más cerca de los vecinos y darles la posibilidad de participar, de controlar, y al mismo tiempo intensificar las políticas de inclusión y fortalecer las entidades comunitarias.
Todos hablan de la necesidad de combatir el delito pero son escasas las propuestas concretas y realizables. El socialismo dice que está haciendo las cosas bien y va a seguir en el mismo camino, pero los hechos cotidianos muestran que hay que cambiar. Y después están los que impulsan importar modelos de lugares que no tienen nada que ver con la realidad de nuestra ciudad.
Creemos que lo primero es poner la policía bajo la conducción y el control de la gente a través de más comisarías con jurisdicciones más pequeñas, dándole a potestad al intendente, que es el representante más directo de los ciudadanos, de nombrar y remover los comisarios; y sumando las 30 fiscalías barriales con efectivos de la Policía Judicial sólo abocados –también de modo más eficaz, manejando y cotejando información de cada zona– a investigar y recolectar pruebas para garantizar la desarticulación de los grupos delictivos y obtener efectivas sanciones.
Esta es una necesidad que nos marca una dolorosa situación de emergencia como la que vive Rosario, con su índice de homicidios mucho mayor que la media nacional, con una sensación de indefensión que no nos merecemos. Pero ni esta ni ninguna otra medida servirán si al mismo tiempo no se redobla también la presencia del Estado municipal a favor de lo que la Presidenta definiera como el mejor antídoto contra la violencia y el delito, que es la inclusión social.

Pablo Javkin (Frente Progresista – Coalición Cívica ARI)
1) La Municipalidad tiene que tener un rol muy activo tomando en cuenta que la seguridad es un problema de multimedición, que abarca políticas que tienen que ver con el control del territorio y cuestiones sociales. Hay que conocer la realidad de cada barrio para intervenir, resolver problemas, fortalecer la convivencia y la confianza.
En las experiencias de otras ciudades, cuando el eje es la seguridad y la convivencia, todas las políticas municipales se ordenan, desde el alumbrado y la obra pública, hasta la inclusión desde la primera infancia, sumando jardines maternales municipales y los programas de juventud, de capacitación de empleo digno e inserción laboral.
2) En relación a la creación de una policía municipal, no estoy de acuerdo. Las experiencias de policías municipales en Latinoamérica no han funcionado bien. La escala del narcotráfico, por ejemplo, cuando enfrenta estructuras muy chicas penetra con más facilidad. Sí creo que se le debe dar más potestad a la intendencia en relación a la policía provincial, especialmente en la asignación de jefes y comisarios de su territorio, es decir, el intendente debe designar al Jefe de Policía de Rosario y controlar la designación de los comisarios. Por eso proponemos la creación de la Secretaría de Seguridad Municipal para ejercer el gobierno local de la seguridad. En ese sentido, vamos a proponer también que se integre la infraestructura de las comisarias y subcomisarias con el resto de las instituciones públicas presentes en el territorio.

Alberto Cortés (Frente Social y Popular)
1) Lo primero es tener un diagnóstico certero de la realidad de exclusión y marginación que nos dejaron los años de políticas neoliberales. Una realidad que no sólo se dio en Rosario y en nuestro país, sino en toda Latinoamérica. Pero el problema se va a seguir profundizando y vamos a tener situaciones de inseguridad todavía peores que las actuales, con lo cual el eje de la cuestión tiene que estar apuntado a que los derechos sean garantizados: derecho al agua, derecho a la vivienda y a un trabajo digno; y eso hoy no se cumple y es el municipio el que tiene bastante que hacer en eso, incluso como gestor de otros niveles del Estado.
Luego, ante la situación inmediata creada, es importante tratar de crear las mejores condiciones de convivencia posibles, y en ese sentido me parece que hay que apostar a medidas de tipo disuasivas, preventivas y que tengan que ver con la participación de los vecinos. Más aún, en el caso específico de algunas provincias del país, sobre todo en la provincia de Santa Fe, donde la policía es una parte importante –por su nivel de corrupción– de la problemática del delito. Eso hay que atacarlo y no solamente con intentos de reformas sino con un control social de parte de la población que muchas veces tratamos de impulsar desde nuestra bancada en el Concejo: creo que desde la intendencia se puede hacer mucho más.
2) Nosotros creemos que eso no es lo central. Hay experiencias en el mundo que demuestran que esto puede ser hasta enormemente peligroso. Me parece que las cuestiones
fundamentales pasan por otro lado. La policía puede ser provincial o municipal en tanto y en cuanto haya un poder político que sea transparente, que pueda controlar una policía provincial y no muchísimas policías municipales
Me parece que de ninguna manera el hecho de que la policía sea municipal garantiza una mayor efectividad. Ahora el municipio, el intendente, los concejales y la población deben participar activamente del control de las policías, esto es absolutamente clave.

Roberto Sukerman (Frente para la Victoria)
1) El Municipio debe tener un rol activo y estar al frente de los problemas de los vecinos. La inseguridad es uno de ellos y en estos momentos el más importante. Debemos contar con nuestra propia policía, actuar en el nudo de la problemática y establecer las articulaciones necesarias con los gobiernos provincial y nacional. El acceso a la justicia también debe ser un eje fundamental: hace más de tres años propusimos la descentralización de fiscalías y que estén en los centros de distrito. Asimismo, propuse la regulación integral de la videocámaras que establece no sólo un marco regulatorio sino dónde ubicarlas de acuerdo al mapa del delito y que los privados se sumen al sistema.
Insistimos en nuestro proyecto Rosario Alerta 2.0, que es una plataforma informática que integrará cámaras de videovigilancia, botones de pánico, GPS, teléfonos celulares, posnets, internet y redes sociales, integrada y coordinada en un Centro de Monitoreo.
Analizar la seguridad sólo desde el punto de vista preventivo y represivo es un error, pero también lo es pensar una solución exclusivamente a partir de políticas de inclusión social y equidad. Para combatir la inseguridad, que es un flagelo multicausal e interdisciplinario, es necesario un abanico de medidas combinadas de distintos ámbitos de competencias estatales. Necesitamos tener fuerzas de seguridad eficaces pero también políticas inclusivas: de educación, salud, urbanización de territorios y tratamiento de adicciones.
2) Soy el único autor hace casi ya dos años y medio del proyecto de Policía Municipal, que es el único actualmente en debate en la Legislatura provincial y presentado también en octubre del año pasado ante el Concejo Municipal. Necesitamos cambiar el paradigma de la seguridad en Rosario, lo cual determina una reestructuración de la fuerza policial. Una fuerza policial totalmente nueva, que esté en la calle, y que dependa directamente del intendente fijando modos de ingreso, planes de estudios y escalafones propios, diferentes de los existentes a nivel provincial.
Una policía de los rosarinos y para los rosarinos. Es necesaria la descentralización policial. A partir de la conformación de las Policía Municipal se facilitará una mayor especialización entre policías preventivas y de investigación, permitiendo una mayor proximidad, capacidad de respuesta, conocimiento del territorio y control sobre las problemáticas criminales en el plano local. Las comisarías como hoy las conocemos no deben existir más. Las denuncias las deben tomar los fiscales en los barrios y los trámites administrativos se deben realizar en dependencias Municipales o Provinciales. Los detenidos y presos deben ser custodiados por el servicio penitenciario. Asimismo se establece el Instituto municipal de selección, formación y capacitación.

Anita Martínez (PRO)
1) Más allá de ser una problemática que compete a varios niveles de gobierno, creemos que Rosario tiene mucho por hacer para prevenir y combatir el delito. Tanto en materia de infraestructura y servicios públicos, como desde las políticas sociales, la ciudad tiene que tomar medidas que ayuden a morigerar los efectos nocivos que ha tenido la ausencia del Estado en materia de seguridad durante tantos años. Actualmente en la Ciudad de Rosario se promueve la convivencia social sin antes desarrollar y llevar adelante políticas concretas de seguridad ciudadana. En ese sentido, hoy la realidad indica que los ciudadanos de Rosario sienten que ya no pueden transitar por sus calles de manera tranquila y segura. Sienten que no pueden cumplir sus metas, sueños y objetivos. Se convive con el temor de perder la vida cuando se va al trabajo, o peor aún dentro de sus propias casas, por la permanente ola de delitos, secuestros y entraderas. Que las tasas de homicidios y delictual no sean más elevadas es producto del azar y no derivadas de una política preventiva de seguridad ciudadana. Consideramos que esto es un problema de gestión. La realidad marca que en estos momentos la ciudad cuenta con un sinnúmero de espacios de características favorables para el desarrollo del delito: iluminación ineficiente, escasa presencia de las fuerzas de seguridad y un marcado deterioro en los servicios básicos de la periferia de Rosario, entre otros. La falta de infraestructura, que favorece a la inseguridad, es el común denominador de todas las áreas urbanas.
2) Estamos de acuerdo con la creación de una Policía propia del municipio. Con mi equipo hemos estudiado profundamente el tema, y el bloque Pro en la Cámara de Diputados de la Provincia fue el único que presentó el proyecto para la autonomía de Rosario, fundamental para que tengamos las facultades para crear nuestra propia Policía. Nuestro objetivo es crear la policía municipal, una policía capacitada, equipada y confiable. Contamos con el apoyo del equipo de Mauricio, y de la experiencia exitosa de la Metropolitana en Buenos Aires, que es una policía capacitada, equipada, bien paga, que genera confianza y respeto en la población, eso es lo que queremos para Rosario.

Gabriela Durruty (Ciudad Futura)
1) El municipio puede tener un rol activo respecto de la seguridad. En ese sentido el año pasado hemos elaborado una propuesta que es la Ley General de Víctimas, basada en experiencias de otros países latinoamericanos que han tenido que enfrentar crisis de violencia urbana vinculada con el narcotráfico. Lo que propone la ley para actuar en lo inmediato es poner los diferentes resortes del Estado a disposición de la víctima. Desde ser reconocido como tal, hasta asistencia material y psicológica. La idea es que la víctima no quede, como ocurre hoy, sola y desprotegida ante la cara más fría del Estado que es la judicial. Por otro lado creemos en las políticas de inclusión a largo plazo, que son las que generan igualdad de oportunidades. De esa manera es que construimos las dos escuelas de gestión social en Nuevo Alberdi y en Tablada, donde estudiantes de todas las edades que eran expulsados por el sistema formal, hoy pueden terminar sus estudios secundarios.
2) La policía es parte del problema, crear una nueva no creemos que sea parte de la solución. Con esa lógica duplicaríamos todas las instancias estatales que no funcionan y sería un gran caos burocrático. Hay un problema de corrupción estructural, cajas negras por doquier que tienden a la autonomización de la policía. Empecemos por sacarle esas cajas negras, y al mismo tiempo generemos una ciudad menos desigual, más justa, donde al delito organizado no le sea tan fácil actuar. Si desde abajo se incluye socialmente y desde arriba se persigue a los grandes lavadores, la solución está mucho más cerca de lo pensado. En todo caso, el debate es por el control político de la institución y sus acciones, y no por el nivel del Estado al que responden. Puestos a escoger, creemos que el Estado Municipal es mucho más potente en cuestiones de fondo como las mencionadas anteriormente sobre educación, o en la construcción de una ciudad más igualitaria desde la dimensión del acceso a la tierra y la vivienda. En ese marco es que se deben analizar políticas tan sensibles como las de la Policía Municipal, y no decir simplemente “Policía municipal si o no”.
A su vez, el de la policía municipal, es un buen ejemplo para empezar a pensar la implementación de un sistema democratizador y que realmente robustece el debate como lo es el del plebiscito.

Edmundo Finkelstein (FIT – Partido Obrero)
1) Tanto el oficialismo del Frente Progresista, que gobierna desde hace 25 años la ciudad, como los representantes de CFK-Scioli, Macri o Massa, la única respuesta a la inseguridad es más policías, pero ya existe la policía provincial, la GUM y la Gendarmería (que todos reclaman que vuelvan), pero ello no ha impedido que el narcotráfico, crezca en sus narices. Es más, las fuerzas de «seguridad», en particular las cúpulas de la santafesina, están todas procesadas por complicidad con este delito y Rosario se ha convertido en su capital.
La inseguridad, es el resultado de una organización social, que promueve el lavado de dinero a través de los casinos privados (el de Rosario es el más grande de la Argentina) y del desarrollo inmobiliario especulativo, condenando al abandono a las barriadas, donde parte de la juventud, es reclutada como «soldadito» en las disputas de las «mafias» por el control de los territorios, con el récord de muertes violentas.
Lo que proponemos es:
– Urgente urbanización de villas y asentamientos, para llegar con los servicios básicos (luz, agua, pavimento, etc.) empleando mano de obra, de esos mismos lugares
– Plan de obras públicas para evitar inundaciones y, fundamentalmente, un plan de viviendas populares, financiado con impuestos extraordinarios, a las principales empresas de facturación de la ciudad.
Rosario y el gran Rosario, tienen también el récord de muertes obreras, producto de las condiciones de inseguridad en que se desenvuelve el trabajo: precarizado, en negro, con cierres de fábricas, despidos y suspensiones. La propia municipalidad, es la principal empleadora, de trabajadores en esas condiciones.
El Frente progresista y la oposición patronal (FpV, PRO, UCR) que cogobiernan en los sucesivos concejos deliberantes, son responsables de estos índices, que lejos de disminuir, han ido en aumento.
Lo menos que puede decirse, es un fracaso de una política, que privilegia el lucro empresario por encima de las necesidades de la población
El rol de la municipalidad que proponemos, en este punto, son un conjunto de medidas que sintetizamos en:
– Pase a planta permanente, de todos los trabajadores, con salario de convenio.
– Prohibición de despidos y suspensiones. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.
– Por comités obreros, para el control de las condiciones de trabajo, elegidos en asamblea, con poder de interrumpir las tareas.
2) Como lo expresé en el primer punto, no es ampliando el aparato de represión como se solucionan los problemas derivados de un régimen social. La creación de una policía municipal sería añadir más problemas.

Alejandro Grandinetti (Frente Renovador)
1) La seguridad tiene dos aspectos: el preventivo y el represivo, que ahí necesitamos tecnificar, tener las herramientas adecuadas para que se resuelva eficientemente. Esto es: inversión, patrulleros de última generación, sistema digital de 2500 cámaras, cien patrulleros y un sistema integral de contralor por parte de civiles que estén detrás de estas cámaras y con un operador policial, no sólo para disparar las emergencias y controlar lo que está sucediendo en Rosario sino también para generar la prueba judicial y que sea utilizada inmediatamente. Y que también haya un fiscal o un delegado de la fiscalía dentro de ese centro de monitoreo para que no se borren las pruebas, y que todos los procedimientos queden registrados por las cámaras que están dentro de los patrulleros para que se garantice que se hagan correctamente.
El otro aspecto es el social, el de la inclusión, en el que tenemos que poner el mismo ímpetu que con el aspecto preventivo y represivo. Esto es: un plan de nacimiento durante los primeros mil días y sobre todo en situaciones de riesgo, para que antes de escolarizarse, antes de jardín de infantes –que va a ser obligatorio– tenga esas oportunidades de alimentación y estímulo, ya que sin las mismas es imposible pensar en ciudadanos con igualdad de oportunidades para desarrollarse en la vida. Y después la tercer pata: la recuperación de los adictos. Para la recuperación de los adictos estuvimos hablando con ONGs, y también con la Iglesia, con el cura Fabian Belay que está haciendo un trabajo muy bueno en recuperación de adictos.
No solamente pensamos en la represión sino también pensamos en la recuperación de muchos de estos chicos que terminan delinquiendo para conseguir drogas o terminan destruidos y no hay nada desde la política municipal.
2) Estoy absolutamente de acuerdo, no solamente con la policía municipal sino la autonomía municipal. Y en esto me encantaría que me acompañen todos los candidatos, principalmente el socialismo y Hermes Binner, que fue el que propuso la autonomía para Rosario. Pero la obediencia debida del Partido Socialista y sus intereses partidarios hicieron que se baje esa posibilidad. Queremos que Rosario sea una ciudad Estado y que tenga todos los atributos de un jefe de Estado como lo tiene la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Se puede y se debe hacer una policía municipal, tenemos la experiencia que se realizó en Madrid, en Londres, en cuanto a la vigilancia del área metropolitana compleja. Actualmente, tenemos el ejemplo de San Isidro, San Martín y, principalmente, de Tigre, donde está la experiencia en formación de nuestros cuadros técnicos.

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