
El jefe de la narcobanda Los Monos, Ariel Máximo Cantero, fue procesado con prisión preventiva como miembro de una asociación ilícita por la jueza Alejandra Rodenas, quien le trabó un embargo de un millón de pesos sobre sus bienes. La magistrada declaró que no encontró pruebas suficientes para procesarlo como líder de la banda.
La jueza consideró que “los elementos recolectados en el periodo investigado ubican a Cantero, dentro de la organización (delictiva) como partícipe de una asociación ilícita”.
Argumentó, además, que “el hecho de que Cantero haya formado otra familia no lo releva de las responsabilidades que aún pueden permanecer intactas respecto al clan investigado” y puntualizó que “tampoco implica la distancia emocional, una prueba de descargo eficaz para abandonar el estado de sospecha que se tiene en su contra”.
La explicación de la magistrada se deben a que Cantero, al ampliar su declaración indagatoria el de Julio, aseguró que no tiene vínculos con sus hijos, a quienes les atribuyen el liderazgo de la banda, y que en los últimos años conformó un nuevo núcleo familiar.
Los fiscales que investigan la organización, Gonzalo Fernández Bussy y Carlos Covani, solicitaron, el 24 de junio, la ampliación indagatoria de Cantero, quien había sido imputado como miembro de una organización ilícita, por considerar que había elementos para acusarlo como organizador o jefe.
Sobre esto último, Rodenas afirmó: «En el período en el que me tocó investigar a Cantero no encontré pruebas suficientes para establecer que era el jefe de la asociación ilícita». Y agregó que cree “que no se trata de un miembro más, no es miembro raso, pero las pruebas que reunidas no alcanzan para decir que efectivamente era el jefe».
La jueza, que también procesó a Ariel Máximo Cantero hijo, alias Guille, por el homicidio de Diego Demarre afirmó que el Ariel Cantero continuará preso en la cárcel de Piñero.
Cantero, de cincuenta años, conocido como El viejo, fue detenido el 22 de mayo cuando se movilizaba en un carro tirado por dos caballos en un asentamiento de la zona sudoeste, luego de permanecer dos años prófugos de la Justicia, que había solicitado su captura internacional a Interpol.
Ariel es padre de los acusados de liderar la banda, Claudio “Pájaro” Cantero (26) que fue asesinado hace dos años, y Máximo “Guille” Cantero (27), que fue condenado a 9 años de prisión en un juicio abreviado.
