La comisión de Servicios Públicos, con votos exclusivamente oficialistas, estableció en 6 pesos el boleto de colectivo desde la promulgación por la intendenta municipal y 6,65 pesos desde el 1º de noviembre, con el voto de los ediles del oficialismo.
La reunión estuvo presidida por el titular de la comisión Carlos Comi, de la Coalición Cívica-ARI y participaron los ediles Miguel Ángel Cappiello y Manuel Sciutto, del bloque Socialista; Osvaldo Miatello, de Compromiso con Rosario; Jorge Boasso, de la bancada Radical; Aldo Pedro Poy, del Partido Demócrata Progresista (PDP; María Julia Bonifacio, de Unión PRO Federal; María Fernanda Gigliani, de Iniciativa Popular y Martín Rosúa, de UCR 1983.
En el inicio de la reunión el edil Comi planteó como despacho llevar la tarifa del boleto a 6 pesos, desde el momento de la promulgación del decreto y 6,65 pesos, desde el 1º de noviembre, similar a la forma en que se incrementó la tarifa de taxis.
La propuesta la refrendaron los ediles Cappiello, Sciutto y Poy, junto al autor de la iniciativa. Comi planteó la determinación de “llevar esto al recinto y ver si hay consenso”.
El PPS dice no
Los ediles del Partido del Progreso Social, Héctor Cavallero y Lorena Giménez Belegni, ratificaron su posición contraria al incremento del a tarifa del transporte.
A través de un comunicado de prensa, los concejales del PPS se manifestaron en oposición “frente a la posibilidad de delegar a la intendenta municipal la facultad de fijación del precio del boleto”.
Desde el PPS sostuvieron que “se recurre una vez más a poner un parche y no se asume la realidad”, y agregaron: “El transporte público de pasajeros no se soluciona trasladando los costos al usuario, que es el que más lo necesita al carecer de otro medio particular de transporte”.
“El problema no es solo de costos, sino fundamentalmente de la capacidad de los usuarios y sus familias, que cada vez más se están bajando del sistema, por no poder afrontar económicamente, lo que se corrobora por la disminución permanente del pasajero/km”, plantearon.
En el mismo sentido precisaron que “la dificultad en el transporte público, no es una problemática del usuario sino de toda la ciudad, con sus implicancis en el caso del tránsito vehicular, la contaminación ambiental y el acceso universal en toda la geografía del municipio”.
Además, resaltaron que “los municipios deben prever subsidios al transporte, aumentar la calidad de prestación del servicio para que haya una opción beneficiosa, tanto del punto de vista económica, como de ahorro de tiempo y tranquilidad para los ciudadanos.
“Si el sostenimiento económico del transporte son los usuarios, que son los que menos tienen, siempre tenemos un sistema ineficiente, que expulsará a los usuarios a los distintos tipos de transporte individual.En cambio, si el soporte económico es el municipio en su conjunto, con la posibilidad de ayuda nacional y provincial, tendremos un mejor sistema de transporte. No contaminante, volveremos a los trolebuses, tranvías modernos y empezaremos las gestiones para el transporte subterráneo”, finalizaron.
