La presidenta publicó un texto en el que cuenta detalles de una conversación que mantuvo con el presidente electo Mauricio Macri en virtud de la discusión sobre el lugar en el que se hará la entrega de los atributos del Ejecutivo.
El texto completo que Cristina Fernández de Kirchner publicó en su web es el siguiente relatando el destemplado y violento tono del líder de Cambiemos es el siguiente:
«De «dichos» y gritos, de amenazas y la Corte, la CN, las instituciones. La realidad y la impunidad mediática. Mientras tanto en la realidad cotidiana están sucediendo cosas producto de acciones y dichos del futuro gobierno que están afectando y afectarán aún más la vida de la gente.
Ayer en el acto en Don Bosco, Quilmes, Pcia. De Bs As. Pusimos en marcha 1ra etapa de electrificación Ferrocarril Roca, tramo Quilmes-Constitución y sus nuevos 300 vagones.
También inauguramos la nueva estación de trenes de City Bell y el nuevo paso a nivel. Nos acompañó el también nuevo intendente de la Ciudad de La Plata, el Dr. Garro de Cambiemos.
Inauguramos un jardín de infantes en Avellaneda, que había sido creado en 1966, pero nunca había tenido edificio propio. El nuevo, es muy moderno, cuenta con ascensores y aire acondicionado.
Como cierre, Mariano Recalde Presidente de Aerolíneas Argentinas, presentó el hangar n° 5, el más grande de Latinoamérica, que está prácticamente terminado y que permite albergar para reparación a la flota de Aerolíneas, inclusive sirve para el avión de pasajeros más grande que hoy se fabrica en el mundo: el Airbus 380.
El último hangar que se había construido en Ezeiza lo había hecho Perón cuando inauguró el Aeropuerto Internacional Gral. Pistarini.
Al finalizar el acto un colaborador me informa que el presidente electo había enviado un sms diciendo que quería hablar conmigo. Al llegar a Olivos –era imposible contestarle en medio de tanta gente- lo llamé…
Me pasan el celu y el presidente electo comenzó con un elevado tono de voz a exigirme que debía entregarle bastón y banda presidenciales en la Casa Rosada porque era «su ceremonia» y que si no lo hacía como él decía ¡La Corte Suprema de Justicia de La Nación! le iba a entregar los atributos, porque ya habían consultado.
Debo confesar que me sorprendió la exaltada –eufemismo de gritos- verborragia de presidente electo. Cuando logré que me dejara hablar –debe parecerles raro- pero quien hablaba del otro lado del teléfono parecía otra persona totalmente distinta a la que aparece en los medios e inclusive con la que he tenido algunas charlas. A tal punto que en un momento tuve que recordarle que más allá de nuestras investiduras, el era un hombre y yo una mujer y que no corresponde que me tratara de esa forma.
Cuando pude hablar, intenté explicarle lo dispuesto por la Constitución Nacional en sus arts. 91 y 93. Pero que más allá de lo dispuesto por la CN el acto de trasmisión de mando, por simple comprensión de texto exige la presencia de 2 personas: la que entrega el mando y la que lo recibe.
Que no se trata de una ceremonia de nadie en particular, sino de un acto institucional, de un estado democrático y republicano en general. Que debe hacerse en el Congreso (art 93 CN) porque hasta que no preste juramento ante la Asamblea Legislativa no es presidente y que ni bien eso ocurra se le debe entregar en forma inmediata los atributos del Poder Ejecutivo. Y quien lo tiene que hacer es la que ha dejado de ser Presidenta en ese mismo instante o sea la que suscribe…
Que además quiere hacerlo cuanto antes para poder viajar a Sta. Cruz porque el vuelo regular de Aerolíneas Argentinas a Río Gallegos sale a las 15hs y no me va a esperar. Quiero estar en la jura de Alicia Kirchner como Gobernadora de Santa Cruz, ya que postergó su asunción hasta las 20hs para que pudiera asistir.
El presidente electo siguió gritando y diciendo que no es así, que lo tengo que esperar en la Casa Rosada después de que el jure y hable en el Congreso y allí entregarle el bastón y la banda. Traté de explicarle que después que el jure yo ya no soy más Presidenta y que por eso tengo que entregarle banda y bastón ni bien él termine de jurar en forma simultánea, y es ahí cuando me dice, muy enojado, que yo lo tengo que acompañar -y me vuelve a repetir- porque es «su ceremonia«.
Bueno ahí pensé hasta acá llegó mi amor y le recuerdo 3 cosas:
La 1ra, que no soy su acompañante.
La 2da, que el 10/12 no es su fiesta de cumpleaños sino el día que asume como Presidente de todos los argentinos en un sistema democrático al que hay que respetar y que su símbolo mayor es la Asamblea Legislativa donde jura como Presidente y donde quien termina su período le entrega el mando.
La 3ra, que no pienso seguir tolerando en silencio, como hasta ahora, el maltrato personal y público que viene dispensando desde el mismo día en que lo invite a Olivos luego de felicitarlo por su triunfo. Ni tampoco las mentiras que se siguen propalando merced a una impunidad mediática nunca antes vista…
Lo he recibido con todo respeto e inclusive fui yo quien dije, como una opinión personal que el Presidente Provisional de Senado tenía que ser alguien de su partido, por la línea sucesoria y que pese a que la bancada del FPV tiene a partir del 10/12 mayoría absoluta de 41 senadores nuestro espacio iba a votar a quien él propusiera como presidente provisional como una clara señal de gobernabilidad democrática. Es más me atreví a sugerirle que fuera Federico Pinedo, que además de ser un hombre de diálogo y un caballero iba a ayudar a la vicepresidenta electa a superar la dificultad objetiva de su salud para estar al frente de sesiones maratónicas como las que se suelen llevar a cabo con mucha frecuencia en el Parlamento.
También le dije que íbamos a votar como Presidente de Diputados a un miembro de su partido, por ser 3ro en la línea sucesoria, en nombre de la gobernabilidad. Tal como se lo dije ambas cosas sucedieron, se llevaron a cabo las ceremonias de juramentos de senadores y diputados y autoridades de ambas cámaras, con total ejemplaridad.
Con palcos repletos de familiares y militantes de todos los partidos que fueron a ver jurar a sus diputados y senadores sin que se haya producido un solo incidente y estaban todos los partidos políticos con representación parlamentaria.
Máximo me contó que antes de su juramento como diputado, Federico Pinedo se acercó a saludarlo y darle la mano. No me equivoqué con Pinedo, siempre fue un caballero.
¿Por qué entonces el presidente electo declaró luego de la reunión que mantuvimos que había sido una «reunión improductiva» cuando en la misma puerta de Villate en Olivos al salir dijo que había sido una reunión cordial y que iba a haber una linda ceremonia de trasmisión de mando, para horas más tarde calificarla de «improductiva»?.
¿Por qué se intenta desconocer las innumerables reuniones que han mantenido los funcionarios de nuestro gobierno con las personas que presidente electo designó?
Declaraciones, fotos, imágenes dan cuenta de una total normalidad. No se han reunido en las catacumbas, lo han hecho en sus públicos despachos, muchos de ellos hasta más de tres veces y durante horas.
A qué se debe el maltrato y se habla de falta de colaboración, si cuando Lino Barañao, Ministro de Ciencia y Tecnología de este gobierno desde el año 2007, me consultó que hacer, porque le habían ofrecido continuar en el cargo, le dije inmediatamente que sí, sino no hubiera aceptado.
¿Por qué el empeño de querer mostrar algo que no existe? Me preguntaba anoche, ¿qué es lo que está pasando con algo tan simple como una trasmisión de mando? Porque debo reconocer que el maltrato de esa llamada telefónica que me hiciera el presidente electo me resultaba inexplicable y casi increíble.
En un país hostigado por los buitres. Con un mundo convulsionado económica, política y militarmente, que nos exige extremar unidad nacional, ideas y acciones para que la recesión y la violencia global no nos alcancen, el episodio telefónico me resultaba inexplicable.
Hasta que hoy vi la tapa de Clarín y sus titulares: (Letras tipo catástrofe) «Macri le dijo a Cristina que el traspaso será en la Rosada». «El Presidente Electo la llamó por teléfono para comunicarle que la entrega de la banda y el bastón presidencial será en Casa de Gobierno. Antes, jurará ante la Asamblea Legislativa en el Congreso», y agrega en cuadro especial también de tapa: «Macri textual. Si la presidenta no entrega los atributos, lo hará la Corte».
Traspaso2
Y entonces comprendí inmediatamente. Lo de ayer no fue una llamada telefónica para hablar sobre ninguna ceremonia. Fue simplemente, una operación mediática más en donde la sociedad debía leer: Macri le ordenó a Cristina que tenía que entregarle la banda y bastón en la Casa Rosada.
Allí fue cuando recordé algo que me había comentado un funcionario de mi gobierno que participaba en las reuniones para organizar la trasmisión del mando con las personas propuestas por el presidente electo. Cuando Federico Pinedo le dijo que tenía que ser en la Casa Rosada por una cuestión de generar «una imagen de autoridad en el presidente electo».
¿Imagen de autoridad? Pero si lo acaban de elegir presidente con el 51% de los votos…
Está bien, el 49 % no lo votó, pero la democracia es así se gana o se pierde por un voto…
En cuanto a imagen de autoridad acuérdense de Néstor Kirchner, que asumió con el 22% de los votos que le decían que iba a ser el Chirolita del anterior presidente o que la que mandaba iba a ser yo…
¿Dónde tendría que haber jurado para generar «imagen de autoridad?». ¿Parado arriba de la mesa del salón blanco? La autoridad, no la imagen, no se logra en una ceremonia de trasmisión de mando y mucho menos gritándole a una mujer por teléfono…
Una mujer que además de estar sola quiere entregar el mando a quien ha tenido el honor de ser elegido presidente de todos los argentinos y hacerlo en el marco constitucional que significa la Asamblea Legislativa, que sintetiza la soberanía popular y la representación federal de un estado democrático.
Si hasta para recibirlo como un gesto más de cordialidad, va a poder observar cuando ingrese a Olivos que los canteros del parque que rodean el espejo de agua frente al chalet presidencial están recién sembrados de flores de un solo color: amarillo, el color preferido del presidente electo.
Quedaron muy lindas y en unas semanas más van a lucir aún mejor, cuando florezcan en todo su esplendor.
En cuanto a la autoridad de un gobierno o de un presidente: No se construye ni con colores, ni con imágenes y mucho menos gritándole a una mujer. Es algo más simple pero al mismo tiempo difícil. Gestión cotidiana y confianza de la sociedad de que no se va a gobernar en contra de ella.
Mientras tanto en la realidad cotidiana están sucediendo cosas producto de acciones y dichos del futuro gobierno que están afectando y afectarán aún más la vida de la gente. Ya lo dije en YPF hace 2 semanas no dejemos que mientras discutimos banalidades y trivialidades nos pasen los elefantes por detrás.
Una vez más la realidad oculta por la impunidad mediática».


Ana Torrres
06/12/2015 en 21:31
Parece una rabieta de nene malcriado!!Usted Presi, como siempre, brillantemente clara!
sisi boretti
06/12/2015 en 22:12
Bueno kris esto es asi!! Mauri no entiende de demokracia ni de respeto a la constitucion menos ke menos respeto a las mujeres!!!!
QUE TRISTE TAMPOKO VA HA RESPETAR A UNA MUJER MUY ESPECIAL LA REPUBLIKA!!!!!!!.
haydee hernandez
06/12/2015 en 22:34
Sra Presidente no se podría hacer un esfuerzo para que sea una fiesta poder festejar que sigamos en democracia? Yo espero un acto de grandeza de su parte, dejando de lado estas pequeñeces. Que Ud. le ponga la banda al nuevo Presidente y se despida de esa investidura con un acto de grandeza. Gracias Haydee Hernandez
Horacio Çaró
06/12/2015 en 23:24
Estimada Haydeé, no parece estar en juego ni la entrega de los atributos, ya sea el bastón y la banda, ni que que esa ceremonia sea llevada adelante con alegría democrática, sino el lugar donde ese acto se realice. El artículo 93 de la Constitución es muy claro al respecto: «Al tomar posesión de su cargo el presidente y vicepresidente prestarán juramento, en manos del presidente del Senado y ante el Congreso reunido en Asamblea, respetando sus creencias religiosas, de: «desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de presidente (o vicepresidente) de la Nación y observar y hacer observar fielmente la Constitución de la Nación Argentina»». Por lo demás, los actos de grandeza pueden ser puestos en práctica no sólo por la mandataria saliente sino por ambos. Un cordial saludo.
haydee hernandez
06/12/2015 en 22:40
Yo tengo su edad, he vivido en este hermoso país lo mismo que Ud.Como la historia lo refleja, no siempre hemos podido ejercer la democracia. Su esposo y Ud. hicieron sus mandatos, dejaron su obra…. entonces…dejemos que la historia los recuerde por sus mandatos…. y no por pequeñeces…. Espero verla colocarle la banda presidencial, tal como una vez lo hiciera su hija, por el bien de la democracia.
Ana Maria Nardin
08/12/2015 en 0:31
Señora Presidenta, me siento orgullosa de su calidad de representante de todo el pueblo y como tal le agradezco que haga cumplir la ley hasta el ùltimo momento de su gestiòn. Usted no està autorizada por la Constituciòn para violarla ni yo o cualquier ciudadano a pedirle que la viole. No lo ha hecho durante todos los años de su gestiòn y mal agradecida serìa si al final le pido que lo haga.A los que caen en los argumentos mentirosos les recuerdo que las veces que se le dieron los atributos en la casa de gobierno fue porque venìamos de una dictadura y el Congreso no funcionaba.Seamos esclavos de la ley para ser libres!!!!
Cristina Fernandez
08/12/2015 en 3:08
Haydee,
Tiene mucha razón, ahora que usted lo dice, voy a dejar de lado las miserias y las pequeñeces y voy a obedecer lo que me dice el Sr. Macri.
Le agradezco de corazón sus buenos deseos y sus consejos. Que dios ilumine su camino!
Atte,
Cristina.
haydee hernandez
08/12/2015 en 12:18
Muchas gracias Cristina, estos gestos son los que hacen grande a un mandatario y serio a un país y no las medidas políticas o económicas.