
La radical Daniela León es la nueva presidenta del Concejo. Se impuso por 17 a 10 votos, y una abstención, a su correligionaria Maria Eugenia Schmuck. Ambas representan al Frente Progresista Cívico y Social que de este modo y a pesar de gobernar la ciudad por un estrecho margen de votos, retiene el comando del Cuerpo. Carlos Cardozo del PRO (26 votos y una abstención) y la flamante edila Caren Tepp de Ciudad Futura (por unanimidad), ocuparán las vicepresidencias primera y segunda;
La votación llegó entrada la noche del 9 de diciembre después de semanas de cabildeos que se profundizaron ayer hasta último momento. Ambas edilas se presentaban con pergaminos propios para la ocasión. León asumía ser la candidata oficial del socialismo de quien fue portavoz y espada en durísimas ocasiones. Por su parte Schmuck, peleó hasta el último minuto con la certeza de merecer el puesto de haber ayudado a la intendenta Mónica Fein a retener el Ejecutivo por un estrecho margen.
Para la oposición, tener que elegir entre ambas, fue nada más y nada menos que dirimir la interna del Frente Progresista Cívico y Social que no blanqueó a cuál de las dos apoyaba hasta horas antes de la votación. “Pregunté quién es la candidata oficial y me dijeron León, ahí decidí mi voto”, dijo el radical Jorge Boasso para fundamentar su decisión.
Pero su pregunta era justamente la misma que por días entero se hizo el resto de los bloques entre reuniones y pasillos. Mientras ambas candidatas trataban de acumular fuerzas. “Vamos a ir hasta el final con María Eugenia”, dijeron sus aliados. “Eso está muy bien, morir con las botas puestas y no bajarse de la candidatura”, comentó el edil por Ciudad Futura, Juan Monteverde, que fiel a lo que prometieron en la campaña, hizo público los cabildeos del día.
Pero no fue la única argumentación picante. María Fernanda Gigliani en su afán por diferenciar formas de construcción política se refirió con dureza a los dinosaurios del Concejo, en un tiro por elevación al ahora diputado Héctor Cavallero (Progreso Social). Lorena Giménez Belegni, compañera de banca del Tigre y Jorge Boasso, recogieron el guante y replicaron la áspera referencia.
El resto de los argumentos se ocuparon de aclarar que no se trataba de elegir entre atributos personales antes de elaborar trabajosas argumentaciones para sus votos. Pero hubo algo que se repitió, la referencia a una especie de unidad operativa entre el Frente Progresista y el PRO, que en los últimos temas actuaron en forma conjunta. “No puede ser que a la ciudad la gobiernen los cinco votos del PRO”, dijeron varios ediles opositores, anticipando la queja por la casi segura alianza entre ambos partidos que, presumen, se gatillaría todas las veces que sean necesarias.
¿Cómo fue la votación? A Daniela León la votaron los socialistas Enrique Estévez, Horacio Ghirardi y Verónica Irizar y las cinco bancas del PRO, Alejandro Roselló, Carlos Cardozo, Agustina Bouza, Renata Gigliotti y Gabriel Chumpitaz. Además de Aldo Poy (Demócrata Progresista), Marín Rossúa (UCR 1983), Carlos Cossia (Peronismo Solidario), Lorena Giménez (PPS), Diego Giuliano (Rosario Federal) Jorge Boasso (UCR) y los kirchneristas Eduardo Toniolli y Marina Magnani.
Por su parte Schmuck cosechó la adhesión de su par de la banca Radicales Progresistas, Sebastián Chale, Carlos Comi (Coalición Cívica-Ari), Juan Monteverde, Pedro Salinas y Caren Tepp (Ciudad Futura), Osvaldo Miatello y Carola Nin (Compromiso por Rosario), Fernanda Gigliani (Iniciativa Popular) y Norma López (FpV). Se abstuvo Celeste Lepratti (Frente Social y Popular) que repitió la actitud en la votación de Cardozzo.
“Pensamos que podíamos reunirnos las voces disidentes, hace una hora hubiera sido posible, faltaba un voto”, se lamentó Monteverde al dar cuenta de lo que consideran su compromiso de máxima, impulsar otra forma de construcción al interior del Palacio Vasallo.
La ex edila del PRO, María Julia Bonifacio estará a cargo de la Oficina Municipal del Consumidor. También hubo cambio de funcionarios parlamentarios y se escucharon palabras de reconocimiento para la tarea de Miguel Zamarini, que no pudo revalidar su banca y ocupó durante una década la presidencia.
