En las redes sociales asoma “una nueva resistencia” al gobierno de Macri, hija cibernética de doce años de kirchnerismo. El grupo de Facebook Resistiendo con Aguante se constituyó como referencia para miles de usuarios.
El grupo de Facebook Resistiendo con Aguante, que tiene una versión local, se constituyó como referencia para miles de usuarios que comparten información, opiniones y debates. El cepo mediático aporta a su crecimiento, del mismo modo que la necesidad de información diversa y veraz.
No resulta tarea fácil –tampoco imposible, claro- reunir con fines políticos a unas cinco mil personas en un espacio público de Rosario. Mucho menos si las convocatorias son cotidianas y por motivos variados. ¿Y hacerlo con 550 mil a nivel nacional? Casi impensado; sólo para ocasiones especiales, la despedida de Cristina Fernández de Kirchner de la Casa Rosada fue, por ejemplo, una de las últimas. Sin embargo, aquellos que concurrieron a la Plaza de Mayo el 9 de diciembre –y quienes tuvieron ganas aunque no pudieron- se encuentran diariamente en un espacio virtual común de las redes sociales: el grupo de Facebook “Resistiendo con Aguante”, hijo cibernético de 12 años de kirchnerismo, guarida donde refugiarse del omnímodo soplo mediático neoliberal.
Nacido antes entre las elecciones generales y el balotaje, ese agrupamiento virtual fue creciendo con los primeros pasos de la gestión de Mauricio Macri como caja de resonancia de las principales medidas del ex gerente general del Grupo Socma, como espacio de catarsis y queja, como instrumento para gambetear el cepo mediático y acceder a información fidedigna y, también, como una forma de organización del descontento y la resistencia.
El grupo “Resistiendo con Aguante” nacional tiene más de medio millón de participantes, del más variado pelaje. Jóvenes y veteranos, militantes y dirigentes, adherentes inorgánicos al kirchnerismo, “gente suelta”. Su réplica rosarina ya suma unos cinco mil miembros que, además, se reúnen para organizarse e intentar constituirse como “una agrupación” para entrelazar el mundo virtual con acciones reales. Traer a la ciudad a algunos de los panelistas del programa 6-7-8 a fines de enero es, por ahora, uno de sus primeros desafíos.
Ayer nomás
“Resistiendo…” nació entre las elecciones generales de octubre y el balotaje de noviembre como una forma de apoyo al candidato oficialista Daniel Scioli desde las redes sociales, ese universo donde muchos pasan varias horas al día. Lo creó Tita Ayan, una joven porteña radicada en San Martín de los Andes, según informó la revista Veintitrés.
Luego de la segunda vuelta se reconvirtió en un grupo donde los adherentes y militantes del kirchnerismo encontraron el espacio necesario para intercambiar opiniones, compartir información, autoconvocarse para, justamente, “resistir” las políticas de Macri.
Su versión local, “Resistiendo con Aguante Rosario”, es la fusión de varias cuentas de Facebook similares en una sola, que luego del balotaje reunía “a unas 400 personas”, explicó a El Eslabón Daniel Esmores, uno de los siete administradores que posee el grupo actualmente.
“Yo ni siquiera era administrador de una cuenta, pero empecé a contactarme con todos para fusionarlas en una sola”, abundó. Ahora forma parte de uno de los siete administradores del Resistiendo local, que busca organizar la página para darle forma de agrupación.
Se trata de un grupo “cerrado”, según la definición de Facebook, por lo que para poder participar es necesario enviar una solicitud de amistad y ser admitido. Entonces, sí, se puede postear e interactuar con los demás integrantes del clan virtual.
En menos de dos meses –de un modo vertiginoso- los miembros del Resistiendo Rosario pasaron de aquellos cuatrocientos a más de cinco mil cien. Para el 9 de diciembre, cuando los “empoderados” despidieron a Cristina en Buenos Aires, el grupo local fletó en forma autónoma de las organizaciones militantes kirchneristas un colectivo y dos trafic, contó Esmores. Desde entonces no paró de crecer.
Qué hay ahí
El grupo secreto de Facebook Resistiendo con Aguante ofrece a sus miembros un lugar en el cual proveerse y volcar información que no se publica en los medios masivos, un espacio de intercambio de ideas y opiniones, un sitio a través del que se comparte la catarsis por las medidas del gobierno y que también abre el lugar para el humor.
Así, se puede encontrar entre sus post anuncios para participar de una marcha al Congreso nacional para pedir sesiones extraordinarias en el Parlamento o para movilizarse a favor del respeto a la Ley de Medios.
También hay “memes” como el de Macri disfrazado como Flavio Mendoza para su obra Stravaganza pero con el texto “Extra vagancia”. O una foto de Perón que recuerda su frase: “La economía nunca es libre, o la controla el Estado en beneficio del pueblo o queda en manos de las corporaciones en perjuicio de éste”.
Además, la página se convierte en una plataforma de debate y discusión sobre las maneras de resistir las medidas oficiales opuestas a las que enarboló el kirchnerismo.
La versión Rosario de Resistiendo declara en su descripción, a modo de “principios”: “En este espacio Resistimos contra el Neoliberalismo. Se aceptan todas las opiniones políticas constructivas y respetuosas. No pretendemos tener uniformidad de opiniones, la diversidad hace a la democracia y la política es la discusión de la ciudadanía”.
Otra pauta de convivencia marca: “No permitimos insultos, el humor argentino tiene buena cuota de mensajes al límite y habrá tolerancia, pero lo grosero/discriminador será retirado inmediatamente” por los administradores del grupo.
También se cubre de posibles provocadores-infiltrados en la red: “Cuando se detecten trolls deben ser informados a los administradores con nombre completo, de ser posible con el link al facebook correspondiente. Serán eliminados. Se sugiere no contestarles. Su tarea es hacernos perder tiempo, energía y generar discordia”.
Derecho a la información
La mayoría de los integrantes del grupo consultados por este semanario coincidieron en afirmar que una de las principales razones de su participación en Resistiendo con Aguante es obtener información sobre temas que, de otro modo, no conocerían.
Suena lógico. A la “cadena nacional privada” que apoya la gestión de Macri se le sumaron los medios públicos en manos del gobierno. Pocos resquicios quedan, entonces, para encontrar información veraz que dé cuenta de la realidad sin el tamiz oficialista de los medios hegemónicos de comunicación, enormes maquinarias de producción de sentido común a favor de las políticas neoliberales.
Nadia Navilas, estudiantes y trabajadora, contó que se sumó a Resistiendo Rosario “desde que ganó Macri”. “Es una buena forma de informarme y compartir opiniones”, dijo a El Eslabón a través, justamente, de Facebook.
Explicó que en Resistiendo busca “principalmente información, porque según los medios hegemónicos como TN, Argentina se volvió Disney del día a la noche”.
Como no todo es virtualidad, desde que integra el grupo Nadia participó de una movilización. “Participe en una marcha desde qué estoy en el grupo, muy pacífica y resistiendo por sobretodo con aguante. Se puede, aunque se caiga el país acá estaremos nosotros”, dijo.
Consideró que participar de las redes sociales “es una forma de militar” y que se sumó a Resistiendo porque “esto se viene feo. Dan miedo realmente y si a Macri no lo quiso ni atender el Papa por algo será”.
El estudiante de cine Francisco Flores, de 28 años, pidió solicitud de amistad al grupo Resistiendo Rosario “porque no estoy de acuerdo con el gobierno de Macri”. Allí, dice a través de Facebook, encuentra “información, opiniones” y se entera, además, “lo que pasa en otras ciudades”.
Considera que “estos grupos pueden ser una herramienta útil de organización” y explica que se informa más por las redes que a través de los medios tradicionales.
A Gabriel Sena, músico y docente rosarino de 42 años, lo que lo motivó a sumarse a Resistiendo es que se trata de “un grupo con un mensaje claro, sincero y popular”. ¿Qué busca? “Información de verdad”, sostiene ante la consulta. ¿Por qué? Porque “los medios tradicionales informan poco y nada”.
Al igual que los otros consultados, Sena también considera que el grupo de Facebook “es un instrumento útil como forma de organización de miradas políticas semejantes”. Es decir, un trampolín para dar el salto desde la virtualidad a la realidad política.
“Militancia anterior no tengo”, señala, “me sumaron al grupo de Resistiendo, previa pregunta, amigos con los cuales charlamos sobre lo mal que le hace el cabeza de globo a los logros obtenidos desde Néstor y Cristina”.
La convergencia en el grupo de personas que no militan directamente en agrupaciones políticas pero adhieren al proyecto kirchnerista es otro denominador, bastante común, de la cuenta Resistiendo con Aguante.
El escritor y docente Luciano Pamucio, otro participante consultado para esta nota, contó: “No vengo de ninguna experiencia militante orgánica, pero sí participé de actividades aisladas organizadas por cualquiera de las muchas agrupaciones políticas afines al kirchnerismo”.
“Comparto y defiendo –agregó- el modelo que durante los últimos 12 años supieron plasmar, con una aplicación de derechos, una distribución de recursos más equitativa, con un Estado presente interviniendo en la regulación del mercado, con la nacionalización de empresas y el fortalecimiento de la industria nacional”.
Para Pamucio el espacio virtual “es un lugar de encuentro, un espacio donde poder compartir ideas, opiniones y reflexiones con compañeros de los distintos puntos del país”.
Allí procura, entre otras cosas, “poder informarme de las cosas que los grandes medios monopólicos no nos comunican”. Entonces, dice, “el grupo es una herramienta más de información, no la única. Hay otros medios como los medios comunitarios y alternativos”.
–¿Sólo le sirve para hacer catarsis o considera que puede ser un instrumento útil como forma de organización de miradas políticas semejantes?- preguntó El Eslabón.
Respuesta: “Es un espacio para conocernos y encontrarnos, pero necesariamente una organización necesita un nivel de organización y de conducción. Sirve para formar un colectivo con intereses y una mirada política e ideológica afines. Lo que falta es conducción política”. Eso también está en carpeta, pero lo contamos en esta otra nota.

Alba Blanc
10/01/2016 en 20:45
Jamás milité pero ahora estoy en este grupo. En estos doce años se produjo un fenómeno: ya no hay indiferentes, estamos de uno u otro lado pero no indiferentes. Pertenezco al 49% que este gobierno pretende invisibilizar. Los primeros días me inmovilicé pero luego comprendí que los golpes duelen pero también te sacuden así que, manos a la obra! La información es como el agua, tan necesaria que de alguna manera llegaremos a ella, por ahora a través de RCA, haciendo, militando, compartiendo, abrazando, juntando voluntades desde todos los rincones del país por las redes sociales! Así será hasta que vuelva a amanecer. En lo particular, no necesito nada pero, lo que importa es el colectivo, es la inclusión que tanto me costó aprender en estos años pero que ahora es el valor de mi vida! INCLUSIÓN y con quienes gobiernan ahora, esta palabra no existe. Gracias por permitirme expresarme.