
Los titulares de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Etchevehere, y de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Sacco, expresaron su rechazo al proyecto de ley que prohíbe despidos y aplica doble indemnización.
Nada original, en diálogo con Radio Nacional, Etchevehere señaló en referencia al proyecto impulsado por la oposición en el Congreso que es “muy necesario no llevar adelante esta ley”, porque “como está planteada es perjudicial” y añadió que la situación del empleo “no se arregla con una ley” ante el “desastre que fue la economía con el gobierno anterior”.
Pero además de aludir a la «pesada herencia», el dirigente rural confirmó que mantuvo un diálogo con el ministro de Producción, Francisco Cabrera, en torno a un compromiso de las patronales para no despedir trabajadores, y se mostró partidario de una mesa de consenso entre empleadores, el gobierno, trabajadores y líderes de la oposición. O sea, no hay ola de despidos, pero…
Etchevehere agregó un condimento que roza el comportamiento samaritano del empresariado, ya que aseguró que hay cientos de empresas que pregonan: “Yo me quiero comprometer”.
El ruralista lo explicó así: «Hemos estado hablando durante el fin de semana», y «estamos disponibles para llevar adelante acciones para que otros sectores de la economía que estén pasando un mal momento puedan contener cualquier tipo de despidos hasta que mejoren las condiciones y puedan seguir tomando gente».
UIA: «El Gobierno no nos llamó»
Por su parte, Sacco informó que “por ahora» no fueron llamados por el Gobierno, pero consideró a la eventual convocatoria “una idea brillante” para que no avance una ley de emergencia ocupacional que calificó como “antitrabajo” porque «ahuyenta las inversiones».
El secretario de la UIA y presidente de la Federación Gráfica afirmó que «se nota una baja pronunciada en la demanda pero todavía no hay despidos masivos ni nada que se le parezca» y juzgó «apresurado» el proyecto opositor al evaluar que «si fuese tan grave el tema, no estaríamos hablando de 180 días» solamente de suspensión de las cesantías.
Para «hacer una ley por 180 días es preferible hacer un acuerdo económico social», ponderó Sacco, quien se mostró a favor de la convocatoria del Consejo Económico Social e indicó que el temor del empresariado es que, si se sanciona la ley antidespidos, se extienda luego “como el impuesto al cheque» y «luego no lo sacan nunca más”.
Además, en su carácter de titular de la Federación Gráfica aseguró que «firmaría mañana mismo que por 90 o 120 días no haya despidos», porque en el sector “antes que la ley» prefieren «cualquier otra cosa”. Una forma curiosa de encarar el problema: oponerse a algo que estaría dispuesto a firmara favor.
