
La Justicia condenó a la Revista Barcelona a pagar 40 mil pesos a Cecilia Pando, “por daño moral». La defensora de represores había demandado a la publicación por una contratapa del año 2010, que satirizaba la acción de una protesta en la que se encadenó al edificio Libertador. En su fallo, la jueza Susana Nóvile argumentó que los títulos y la imagen “exceden un tono sarcástico y burlón”. La directora de la revista de humor, Ingrid Beck, sostuvo que en ningún momento la magistrada tomó la denuncia como un caso de libertad de expresión. “Los que hacemos sátira vamos a terminar editando en la clandestinidad”, advirtió la periodista.
La presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina, que participaron en la represión ilegal durante la última dictadura cívico militar, demandó a la revista satírica Barcelona por una contratapa del año 2010 que la mostraba encadenada al Edificio del Libertador, al estilo bondage, una práctica sexual sadomasoquista.
En tanto, la sentencia de Nóvile establece que la suma debe ser pagada en el plazo de diez días y que la medida no puede ser apelada. En el fallo, la magistrada argumentó que la Revista Barcelona «a pesar de tratarse de una revista de carácter satírico la foto y las frases allí colocadas exceden un tono sarcástico y burlón y hacen una exposición exagerada de la accionante». En este sentido, Nóvile sostuvo que la publicación agravió a Pando por tratarse de una «una persona privada que -en el caso- tomó participación de modo voluntario en cuestiones de interés público».
Por su parte la publicación elaboró un descargo, fiel a su estilo, satirizando la sentencia del juzgado de Nóvile.
“En ningún caso, Nóvile considera que se trata de un caso de libertad de expresión”, señaló Beck, en su cuenta de Twitter. En este sentido, añadió: “Lo más preocupante de este fallo no es la plata (que no tenemos) sino el precedente. Con esta jurisprudencia, los que hacemos sátira vamos a terminar editando en la clandestinidad”, advirtió la periodista.
Sobre el carácter de inapelable de la sentencia, Beck sostuvo: “Está claro que acá hay un tema superior al dinero: no nos pueden privar de la doble instancia en un tema de libertad de expresión”. Luego, agregó: «Tenemos buenos abogados, vamos a apelar la sentencia».
El «exceso» de sátira
El litigio fue iniciado por Pando a propósito de la contratapa de la edición 193, publicada el 13 de agosto de 2010. «Las chicas quieren guerra antisubversiva», era el título que acompañaba un fotomontaje de Pando atada en una práctica sadomasoquista. «Ceci Pando se encadena para vos», continuaba el texto de anclaje en una sátira a la acción de protesta en la que, en agosto de 2010, la defensora de genocidas se había encadenado al Edificio Libertador para reclamar por la detención de militares procesados por crímenes de lesa humanidad.
Pública y provocadora
La demanda fue realizada por Pando en 2013, sostenía que la imagen era “pornográfica” y que afectaba su honor. Pedía 70 mil pesos y que la publicación saliera de circulación, algo que finalmente no ocurrió. En esa oportunidad Beck había declarado “se angustian con la contratapa de Barcelona, pero no con los torturados en La Perla”.
El fallo de Nóvile incluye el descargo de Barcelona, en el que se la alega, «que la actora es una figura pública y por demás provocadora que toma la defensa de los militares argentinos genocidas durante la última dictadura militar (1976-1983) y realiza actos públicos a fin de exponer su punto de vista y consecuentemente no sólo expone sus ideas sino también su figura física».
Y añade: «Asevera que Barcelona es una revista quincenal que toma una noticia y la resignifica con una intencionalidad política, que intenta llevar al lector a la reflexión y al debate ofreciendo a su público un punto de vista diferente al de otros medios de prensa y que no hay ningún contenido erótico ni mucho menos pornográfico en sus publicaciones».
