
En el marco de las diferentes respuestas gremiales al veto del presidente Mauricio Macri a la ley antidespidos, la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón de la República Argentina anunció una huelga nacional para este jueves. Además se sumarán a la movilización a Plaza de Mayo que anunciaron las dos CTA y en la que también adelantó su presencia la Asociación Bancaria, entre otros sindicatos.
Los motivos del paro y la movilización aceitera fueron expresados en un comunicado difundido este miércoles. “En rechazo al veto de la Ley de Emergencia Ocupacional, por la defensa de los puestos de trabajo en la actividad aceitera y desmotadora, y en solidaridad con todas las compañeras y compañeros despedidos y suspendidos en las actividades pública y privada”, afirmó en su texto la federación.
Daniel Yofra, secretario nacional de la Federación Aceitera, indicó que la actividad atraviesa “una situación que ha llevado a algunos establecimientos al cierre, empresas en situación de inminente quiebra”. El dirigente hizo referencia a una “crisis en las girasoleras por la exportación de la poca semilla sin generación de valor agregado, políticas erráticas para el sector del biocombustible y la crítica situación de la industria algodonera; situaciones que son utilizadas por algunas patronales para implementar medidas oportunistas en contra de los intereses de los trabajadores”, agregó.
En el marco del anuncio del paro nacional, y en el orden local, el secretario general del Sindicato Aceitero en Rosario, Adrián Dávalos indicó que “al menos uno de cada tres trabajadores continúa en la precariedad absoluta del empleo no registrado en nuestro país, asimismo más de la mitad de los asalariados no cubren sus necesidades”.
“Luego de muchos años de crecimiento, continuamos con la mayor parte de los asalariados en situación de pobreza, con un agravamiento cualitativo desde la última devaluación; sea por la búsqueda de ganancias extraordinarias de las patronales, sea por la desidia del Estado en todos sus niveles, sea por la complicidad de muchas organizaciones sindicales”, planteó Dávalos.
“Los más desprotegidos de nuestra clase trabajadora son quienes más sufren el impacto de las medidas implementadas por el nuevo gobierno. Con la devaluación, la apertura de importaciones, caída del mercado interno, tasas de interés usurarias, paritarias que cierran por abajo de la inflación, entre otras, se ha realizado una brutal transferencia de ingresos hacia el poder económico concentrado”, apuntó Yofra por su parte.
“Esta fórmula neoliberal ya la conocemos –continuó Yofra– , pero hay quienes padecen de desmemoria. Sectores del empresariado argentino parecieran comprar otra vez la misma receta que llevó prácticamente a la extinción del aparato productivo en períodos recientes de nuestra historia”
Para Dávalos “los despidos masivos en los ámbitos público y privado y la destrucción del aparato productivo están llevando a un rápido aumento del desempleo con el que se pretende atemorizar y doblegar a nuestra clase, con la consiguiente profundización de la precarización y el avasallamiento de nuestros derechos laborales, sindicales y sociales”. Y agregó: “Esta política sólo cierra con violencia. Sólo en los últimos quince días fueron atacados y reprimidos compañeros docentes en Santiago del Estero, estatales en Mendoza y Río Negro y el acampe que múltiples gremios en huelga sostienen en Tierra del Fuego”.
