
En una perversa vuelta de tuerca respecto del ataque a la redacción de Tiempo Argentino, el presidente Mauricio Macri justificó el accionar de la patota de Mariano Martínez Rojas: “Está mal cualquier tipo de usurpación”.
Como cabeza de la estrategia de no ofrecer garantías a los trabajadores del diario Tiempo Argentino, el presidente Mauricio Macri opinó sobre el ataque de la patota a los periodistas de la cooperativa: “Está lejos de la Argentina que queremos”. Sin embargo, acto seguido hizo blanco en esos mismos empleados, y aseguró que “está mal cualquier tipo de usurpación”.
En diálogo en Berlín con los diarios La Nación y Clarín, el mandatario puso en el mismo plano de igualdad a los trabajadores que a la patota de Martínez Rojas, y no exhibió gesto de respaldo o solidaridad alguno.
“Está lejos de la Argentina que queremos”, fue la frase de Macri ante el ataque a los empleados, pero los trató de usurpadores por el sólo hecho de que los trabajadores tomaron el edificio para seguir editando el diario donde luego del vaciamiento de la empresa de parte de los empresarios Sergio Szpolski y Matías Garfunkel: “Me alegra que la Justicia esté interviniendo, como también intervino antes para pedir el desalojo del edificio. O sea, está mal cualquier tipo de usurpación”
Con respecto al episodio patoteril, expresó: “Me parece peor todavía con el ejercicio de la violencia, pero claramente nadie tiene derecho a usurpar lo que no es de uno”. Como no quedaba claro, se le consultó si se refería “a los periodistas que estaban haciendo su trabajo ahí”. El Presidente respondió sin dejar lugar a las dudas: “Claro, claro”.
Culpando a Cristina
En tanto, el funcionario responsable del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, quien también integró el gobierno de Fernando de la Rúa, aseveró que la “responsabilidad” del conflicto que atraviesan los trabajadores de Tiempo Argentino es de la ex presidenta, quien este miércoles visitó la sede del diario para solidarizarse con los periodistas que sufrieron el ataque de una patota.
Como justificando el brutal ataque perpetrado por una patota comandada por el empresario Mariano Martínez Rojas, Lombardi sostuvo en declaraciones a radio Vorterix: “La situación hay que analizarla en su contexto. Hubo empresarios que se llenaron los bolsillos durante la década pasada. Durante el kirchnerismo, (el empresario Sergio) Szpolski creó empresas para cobrar subsidios, dejaron de cobrar y se fueron. Es muy escandaloso lo que pasa”.
En ese marco, el funcionario aseveró, con absoluta frialdad, y sin aportar el origen de su expresión: “La responsabilidad del conflicto es de la administración anterior y de Cristina Kirchner que, cuando ayer fue a solidarizarse, le dijeron «pero si vos sos responsable de esto»”.
Lombardi, tal vez dándose cuenta de lo que estaba justificando, retrocedió un paso y reconoció que es “inadmisible que entre una patota a la madrugada a echar a los trabajadores”, situación que “hay que investigar a fondo” ya que el “derecho a la información es un derecho inalienable”.
El «escandaloso» reclamo de los panelistas de 678
En otra muestra de dudosa sensibilidad y desapego por la legalidad; Lombardi sostuvo que los reclamos de los periodistas que tenían programas en Radio Nacional “es escandaloso”, y señaló que esos “eran los mismos que agredían desde los medios públicos a la gente que no pensaba como ellos”.
El funcionario macrista sentenció: “El pedido de indemnización que formularon esos periodistas es escandaloso. Eran gente que reclaman cosas ahora porque si lo hacían antes los echaban. Esos tipos se dedicaron a agredir a quienes no pensaban como ellos desde los medios públicos”, señaló Lombardi en declaraciones a la señal televisiva TN.
Este miércoles trascendió que Carlos Barragán, Roberto Caballero, Nora Veiras, Hernán Brienza, Edgardo Mocca y Mariana Moyano -integrantes del panel del ciclo 678 que se emitía por la TV Pública durante el kirchnerismo- reclamaron ser indemnizados tras la cancelación de los contratos que tenían con Radio Nacional.
Lombardi afirmó que la tarea del Gobierno es construir “medios estatales y no gubernamentales”, al tiempo que acusó al gobierno saliente de montar “un gigantesco ministerio de propaganda”.
“Desde que asumió el 10 de diciembre, el presidente (Mauricio) Macri nos encomendó construir medios estatales que no sean gubernamentales. Por eso, ahora, están representadas todas las voces. Hay muchos periodistas que trabajaron con el gobierno anterior en Radio Nacional que siguen porque son buenos. Lo mismo pasa en la TV Pública, donde hasta tuvo lugar Aníbal Fernández para expresarse y decir lo que piensa”, remarcó el funcionario.
El titular de administrar los medios públicos cuestionó “la utilización política” que el kirchnerismo hizo de la figura de Zamba, el personaje infantil que protagonizaba animaciones de contenido histórico que eran difundidas por la TV Pública, la señal Paka Paka y el Canal Encuentro.
“Zamba terminó siendo un niño antisarmientino. Fue una buena idea que terminó desvirtuada. Había capítulos donde se hablaba de las bondades de la Anses y de Aerolíneas. Era parte de un gran relato”, cuestionó.
En relación a los festejos por el Bicentenario de la Independencia que desarrollarán este fin de semana, Lombardi destacó que el actual Gobierno gastará “apenas el 10 por ciento” de los recursos erogados por el kirchnerismo durante la celebración de los 200 años del 25 de mayo de 1810.
“Vamos a gastar menos y vamos a difundir contenidos para que la gente aprenda realmente de historia. Estamos orgullosos de la pluralidad que tenemos hoy en los medios públicos”, enfatizó Lombardi.
Sobre el exabrupto de Macri
El titular del sistema de medios públicos fue consultado sobre las declaraciones del presidente Mauricio Macri en una entrevista con los diarios La Nación y Clarín desde Alemania, en la que sostuvo que “está mal cualquier tipo de usurpación” en referencia a la actitud de los trabajadores de Tiempo Argentino.
“Hay que ver a qué se está refiriendo (Macri). La situación de dominio del local es compleja. Desconozco de quién son los inmuebles, puede ser un alquiler real o fraguado para esconder la propiedad», explicó Lombardi.
Renuncia de Lopérfido
Respecto de la renuncia de Dario Lopérfido como ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, cuestionado tras relativizar la cifra de 30.000 desaparecidos durante el terrorismo de Estado, consideró que su sucesor “tuvo problemas de gestión”.
“Creo que tuvo demasiadas tareas a su cargo. Llevar adelante un ministerio y el teatro Colón es algo difícil. Las tareas se complican y creo que tuvo problemas con la gestión”, puntualizó.
Lóperfido debió renunciar después de apenas siete meses de gestión y duras críticas de organismos de derechos humanos, artistas e intelectuales por sus declaraciones sobre los desaparecidos.
“Tenía demasiados cargos concentrados sobre sí mismo. Tenía mucha exigencia”, sostuvo Lombardi aunque también admitió que “no se pude gestionar cuando tenés todo un sector con muy mala relación”.
Organismos de derechos humanos, entre otros diversos sectores, habían repudiado por «negacionistas» declaraciones en las que Lopérfido negó que los desaparecidos durante la última dictadura fueran 30 mil.
Al respecto, Lombardi señaló que no coincide “para nada» en las expresiones de Lopérfido sobre «derechos humanos y desaparecidos” y agregó: “no tengo coincidencias con eso, pero me parece mal que no pueda ejercer su derecho a opinión”.
