El ministro del Interior, Florencio Randazzo, dijo este miércoles que el gobierno nacional “no aprueba ni desaprueba” el anteproyecto de ley de triple indemnización que propone la CGT, y aseveró que el objetivo central del Ejecutivo es “mantener el nivel de actividad y defender el empleo de millones de trabajadores”.
Por otro lado, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) propuso impulsar un programa frente a la crisis mundial y convocó a una marcha nacional por mejores salarios para el próximo 12 de diciembre, en la plaza de Mayo. En tanto, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, ni lerdo ni perezoso ante la defensiva obrera, volvió a pedir un dólar más alto.
Lascurarin, de la UIA, advirtió este miércoles que lo que más “impacta” al sector ante la crisis mundial es “la diferencia en el tipo de cambio” con países como Brasil, lo que hace perder competitividad a los exportadores del país. La respuesta forma parte de la contraofensiva empresaria, luego del anuncio de los representantes obreros, tanto de la CGT como de la CTA, de distintas propuestas de protección ante los despidos y suspensiones de trabajadores, entre ellas la triple indemnización.
En este sentido, desde el gobierno, a pesar de las primeras versiones periodísticas que decían que habían “enfriado” el reclamo, Randazzo salió a sostener una posición neutral. “No hemos tomado distancia. Ni lo aprobamos ni lo desaprobamos. Creemos que son propuestas, en este caso de la CGT, con el objetivo de mantener el empleo. Vamos a analizar todas las propuestas que vengan de los representantes sindicales y de los empresarios”, dijo el funcionario a radio Diez.
Al mismo tiempo, la CTA pedía la prohibición de realizar despidos por parte de las empresas por un período de 180 días y abogaba por la sanción de una ley que prohíba los despidos sin causa justificada.
En cuanto a la triple indemnización, el anteproyecto que está preparando la CGT que encabeza Hugo Moyano, para defender el empleo ante la crisis financiera internacional, que propone triplicar el monto de las indemnizaciones, y que contempla la posibilidad de que los trabajadores rechacen los despidos y se mantengan en sus puestos de trabajo, Randazzo advirtió: "El objetivo central del gobierno nacional es mantener el nivel de actividad y defender el empleo de millones de trabajadores, y va a utilizar todos los instrumentos necesarios para lograr ese cometido".
En sus declaraciones a radio Diez, Randazzo ratificó hoy que “el principal objetivo del gobierno es generar y mantener empleo y, en ese sentido, nunca nos oponemos a las medidas que vayan en ese camino”.
“Los empresarios que apuestan al crecimiento y a mantener fuentes de trabajo tienen propuestas. Los trabajadores a través de su gremio tienen las propias. Y nosotros debemos articular las mejores decisiones que favorezcan el nivel de actividad y conservar el empleo”, indicó.
En tanto, consideró “apresurado” opinar sobre un proyecto que el gobierno todavía no conoce, y que “aparentemente se trataría en el Consejo Directivo de la CGT y posteriormente sería elevado al Parlamento”.
“Nosotros no vamos a hacer nada que atente contra el nivel de actividad”, dijo Randazzo y remarcó “la posibilidad de que los empresarios que creen en el país sigan apostando al país y que se sostenga el nivel de empleo, pues ese es el objetivo central del gobierno”.
Sobre la posibilidad de convocar a un acuerdo social entre todos los sectores, el ministro dijo que “más que enunciados, es una acción permanente del gobierno”, y destacó: “venimos trabajando en forma conjunta desde los últimos 6 años con los empresarios y los trabajadores”.
Por último, descartó la posibilidad de que Argentina entre en recesión y remarcó que “en los últimos 6 años el país creció al 9 por ciento anual promedio, en 2008 vamos a estar cerca del 8 por ciento, y prevemos un crecimiento para el año próximo del 4 por ciento”.
“De ninguna manera podemos pensar que vamos a tener un crecimiento 0. No hay ninguna razón hoy. De cualquier manera hay que ser prudentes, cautos y ver cuáles son las consecuencias que genera una crisis de esta magnitud”, concluyó.
Por su parte, el representante de la UIA sostuvo: “Tenemos que ver de qué manera nos afecta la crisis y ver cómo juegan las importaciones a partir de las licencias que aplica el gobierno", se atajo Lascurain, quien teme "una invasión de productos asiáticos a precio de dumping”.
