De no mediar sorpresas de último momento, el Senado completará este jueves la aprobación del fin del sistema de jubilación privada. Así, la jornada pasará a la historia como el día que cayó uno de los emblemas del neoliberalismo salvaje que se abrió paso con la dictadura militar y reinó en los 90 hasta estallar en el 2001. Las estimaciones oficialistas hablan de no menos de 44 senadores levantando la mano –la mayoría simple se logra con 37- para dar sanción definitiva al proyecto que aprobó Diputados por amplia mayoría. Fue el jefe del bloque kirchnerista en el Senado, Miguel Angel Pichetto, el que este jueves temprano, en declaraciones reproducidas por Telam, pronosticó que la creación del nuevo sistema jubilatorio va a cosechar un "número importante" de respaldos "superando los 44 o 45 senadores en el tratamiento en general", número "que puede bajar un poco en algún artículo" en el debate en particular.
“El sistema de capitalización ha tenido pocos defensores”, evaluó Pichetto, mucho más tranquilo que en aquel trance por la resolución 125.
El titular de la bancada oficialista opinó que, a partir de la sanción de la ley que elimina el régimen previsional de capitalización privada y crea el Sistema Integrado Provisional Argentino (SIPA), se generará "un plano de mayor certidumbre".
En este sentido, Pichetto destacó la necesidad de "transmitir un mensaje de tranquilidad y de serenidad de que el Estado va a mantener las posiciones accionarias en las empresas y va a ser un agente que va a incentivar inversiones en planos productivos que generen rentabilidad".
Tal como sucedió durante la discusión en Diputados, en el Senado serán varios los legisladores de la oposición que en la sesión de este jueves –estaba previsto que empiece a las 10- votarán a favor del proyecto en general y en contra cuando se analice artículo por artículo.
Entre ellos aparecen el socialista Rubén Giustiniani, el neuquino Horacio Lores y, aunque aún no lo confirmaron, los aristas fueguinos María Díaz y José Martínez.
En este sentido, Giustiniani dice en su dictamen de minoría que "es necesario que las restricciones y límites necesarios para resguardar el valor de los fondos y garantizar así la sustentabilidad intertemporal e intergeneracional del sistema, queden plasmadas de forma expresa en el texto de la ley”.
El resto de la oposición no pudo consensuar una estrategia común en rechazo del proyecto oficial y se expresará durante la sesión por diferentes variantes, coincidiendo, la mayoría, en cuestionar "la falta de un análisis de fondo del sistema previsional" y "la prisa con la que se debatió el proyecto".
Durante el análisis previo a la sesión, en el plenario de comisiones del Senado, expusieron, entre otros, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; el titular de la Anses, Amado Boudou; representantes de las AFJP y economistas.
El proyecto del Poder Ejecutivo propone en su texto la eliminación del actual régimen de capitalización y garantiza a los jubilados que están en el sistema privado iguales o mejores beneficios que los que perciben actualmente.
La iniciativa establece que la administración de los fondos estará sujeta a la supervisión de una comisión bicameral de control de los fondos de la seguridad social y de un consejo integrado por empresarios, trabajadores, jubilados, funcionarios, entidades bancarias y legisladores.
Prevé, también, que la ANSES tendrá autonomía financiera y económica y que estará sujeta a la supervisión de la Comisión Bicameral de Control de los Fondos de la Seguridad Social, creada en el ámbito del Congreso e integrada por 6 senadores y 6 diputados.
Uno de los puntos acordados con la oposición en Diputados, que permitió sumar más respaldos a favor de la iniciativa, dice que la totalidad de los recursos únicamente podrán ser utilizados para pagos de beneficios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y prohíbe la inversión de los fondos en el exterior.
También, se aclara a través del proyecto que la ANSES "no percibirá por la administración de los fondos comisión alguna de los aportantes al sistema".
Pronto, las Afjp serán un mal recuerdo.
