
En Brasil, Lula llamó a no tener miedo de comprar una. En Buenos Aires, la empresa Frávega informó que el fin de semana pasado se le agotó el stock. Para recalentar la economía, el efecto heladera.
Este lunes a la noche Lula aleccionó al pueblo brasileño: “Amigo mío, amiga mía, no tenga miedo de consumir con responsabilidad”, pidió el presidente de Brasil en un mensaje transmitido por cadena oficial. Desde el inicio de la crisis financiera, el mandatario viene sosteniendo que su país está preparado para enfrentarla pues cuenta con un mercado interno en expansión.
“Si usted tiene un dinerito en el bolsillo o recibió el aguinaldo y está queriendo comprar una heladera o una cocina, o está queriendo comprar un auto, no frustre su sueño”, propuso el mandatario.
En Buenos Aires, en tanto, este martes se informó de un inicio a toda marcha del plan canje de heladeras lanzado la semana pasada por el gobierno nacional.
Oscar Mina, de la cadena Frávega, que tiene 80 sucursales en todo el país, informó a Télam que el plan comenzó a ser implementado el sábado último, y en el fin de semana se agotó el stock disponible.
“Dispusimos de 500 unidades y las vendimos en dos días. Costaban 1.440 pesos y tenían una capacidad de 360 litros e incluían freezer”, describió.
“Acá se esfuerzan tanto el fabricante, el proveedor de chapas y el comerciante”, describió Mina, y consideró que luego de esta venta récord “va a haber que generar volumen suficiente para abastecer a la demanda”.
Nada dijo el hombre de los despidos en Frávega que los sindicatos mercantiles denunciaron en distintos lugares del país. Fueron apenas se registraron un par de semanas de enfriamiento en las ventas, en los primeros días de estallido de la burbuja financiera a pura pantalla y título catástrofe.
Ahora que el efecto heladera recalienta la comercialización ¿Generará Frávega nuevos puestos de trabajo? ¿Subirá los salarios de sus trabajadores?
Volviendo a Brasil, además de llamar a no temer cambiar la heladerinha Lula cuestionó a quienes pronostican una caída abrupta del producto interno bruto en 2009 y afirmó que la economía brasileña crecerá un 4 por ciento.
También remarcó que durante su gobierno se redujo la relación entre PIB y deuda, cayó el desempleo y aumentaron las reservas.
El presidente recomendó a los empresarios que continúen invirtiendo en Brasil y al sector financiero que baje las tasas de interés porque “están muy altas”.
