La solicitud de vacunas contra la fiebre amarilla, especialmente por parte de personas que viajarán a la costa brasileña, creció notablemente en Rosario, según se detalló en un informe brindado por autoridades sanitarias. Solamente en la Unidad Sanitaria de Frontera, que funciona en avenida Belgrano 836, inoculan a un promedio de 300 personas por día, demanda que se repite en los hospitales Provincial y Centenario.
“No recuerdo una situación así desde 2001, cuando el Ministerio de Salud de la Nación exigía el certificado de vacunación a todas las personas que ingresaban del Brasil”, dijo a la prensa Hugo Provera, encargado del centro sanitario que funciona en la Unidad Sanitaria de Frontera.
Paralelamente, frente a la situación planteada desde hace unos años en el norte de la Argentina y en países limítrofes respecto de la fiebre amarilla, el Ministerio de Salud provincial recordó diversas recomendaciones, incluso aquellas destinadas a los que viajen a las zonas de alto riesgo.
La alarma entre los viajeros se reactivó recientemente con la muerte de un joven de 19 años que estaba internado en el Hospital Central Ramón Madariaga de Posadas (Misiones) con síntomas de fiebre amarilla.
Para las autoridades sanitarias, Misiones, Formosa, Chaco, Corrientes, Salta y Jujuy, en especial los limítrofes con Bolivia, Paraguay y Brasil, son considerados de alto riesgo.
No obstante, el Ministerio de Salud aconsejó la vacunación solamente a quienes viajen a lugares de transmisión y solicitó continuar con las medidas de saneamiento ambiental para el control del mosquito Aedes Aegypti.
Asimismo, recordó que la vacuna se debe aplicar por lo menos dos semanas antes de viajar para que realmente tenga el efecto protector adecuado.
La misma se puede inocular a niños desde un año y a adultos menores de 60. En el caso de los menores de 12 meses y los mayores de 60 años, la evaluación correspondiente debe ser realizada por los médicos. (Télam)
