Carlos Varela, el abogado del barrabrava de Newell`s Roberto Pimpi Camino, adelantó que su defendido, prófugo de la Justicia, se presentará ante la jueza "antes del miércoles". Además, sostuvo que no tuvo nada que ver con los hechos registrados el 26 de enero en la sede del Parque Independencia cuando un grupo armado intentó coparla. Mientras tanto, desde la nueva conducción del club preparan una estrategia para anular al grupo del Pimpi, y dicen que tienen testigos de su presencia en el ataque.
Varela dijo que el Pimpi no se presentó “porque se enteró de casualidad de que lo iban a detener” e insistió en que su defendido “no había tenido nada que ver” con los sucesos, según comentó este lunes en un reportaje al programa Trascendental, de LT8. Sobre su defendido admitió el antecedente de haber sido acusado del homicidio de su mujer, pero desestimó que haya tenido que ver con el atentado en la sede del club.
El letrado ya había arremetido la semana pasada contra la dirigencia nueva de Newell´s y el ministro de Seguridad de Santa Fe, Daniel Cuenca. Y aseguró que los dirigentes quieren echar a los hermanos Camino y dejarle lugar a "otra barra brava", e inclusive mencionó "al panadero Ochoa" como el supuesto nuevo jefe.
Además, desmintió un intento de copamiento del club y habló de una "emboscada" mientras intentaban reempadronarse por parte de un grupo de hinchas que pretende quedarse con el liderazgo de la tribuna.
Sin embargo, “los dirigentes de Newell’s están seguros de que tienen un par de ases en la manga para provocar que Roberto Pimpi Camino, el jefe de la barra brava en los tiempos de Eduardo López y el hombre más buscado en la ciudad tras su supuesto intento de copamiento a la administración del club, permanezca entre rejas por un largo tiempo”, según publicó el suplemento del diario Crítica de Santa Fe.
“El ancho de basto está representado por uno de los abogados con más experiencia y trayectoria en el ámbito jurídico local. Y el ancho de espadas son seis testigos de los sucesos del lunes pasado, cinco de los cuales permanecen en el anonimato, guardados bajo siete llaves”, dice la nota firmada por el periodista Lalo Falcioni que se reproduce a continuación:
El abogado Néstor Vico Gimena patrocinará al club del Parque de la Independencia en la causa abierta por la irrupción de sesenta barras en las adyacencias del estadio rojinegro el lunes pasado. Los violentos, supuestamente liderados por los hermanos Camino, provocaron destrozos en la administración con palos y cadenas y efectuaron disparos con armas de fuego.
La estrategia del reconocido letrado es constituir al Club Atlético Newell’s Old Boys como actor civil, y presentar como pruebas los daños materiales ocasionados en la administración. Esta figura le daría al delito la figura de no excarcelable y todos los imputados deberían cumplir una pena de prisión efectiva. Esto también le cabe a Pimpi Camino (prófugo al cierre de esta edición), a quien todos señalan como el organizador del ataque y en cuyo domicilio de Grandoli y Gutiérrez hubo allanamientos que sólo dieron con su Peugeot 607, de 25 mil dólares.
De los seis testigos que se animarán a prestar declaración sobre los hechos del lunes, el nombre del diputado provincial Pablo Javkin es el único que se conoce. El ex concejal del ARI estaba haciendo la cola para volver a registrarse como socio cuando llegaron los desvencijados colectivos repletos de barras y siguió las acciones de cerca. “Podemos decir que Pablo será uno de los testigos porque es una persona pública que ya salió en los medios. De los otros cinco no puedo adelantar nada porque tienen mucho miedo por sus familias”, contó el abogado Ariel Moresco, integrante de la comisión directiva y encargado de coordinar y preservar a los futuros declarantes.
Moresco confió que la Justicia les solicitó 30 actores testimoniales, algo que la comisión directiva considera “una locura”, teniendo en cuenta el temor reinante por posibles represalias. “Tenemos seis testigos fundamentales que van a declarar la semana que viene en sede policial”, adelantó Moresco, dejando en claro que se quiere evitar que los testimonios se brinden ante la jueza de turno Alejandra Rodenas, cuestionada por el destino estéril que tuvieron en sus manos denuncias contra Eduardo López en los últimos años.
Las seis personas que aceptaron el pedido de colaboración de la dirigencia dirán que vieron a Alberto y Juan Camino forcejear con una agente policial, de guardia en la puerta de la sede administrativa, hasta quitarle su pistola 9 milímetros. La oficial de policía ya prestó declaración, y también coincidió con otro testimonio tomado en un juzgado de menores de Rosario. De esta forma, los tres famosos hermanos de zona sur quedarán en el ojo de la tormenta.
Temor y desconfianza. Aquello de el “Newell’s de la gente” que promocionaban quienes ahora conducen la institución para diferenciarse de lo que se vivía durante la gestión de Eduardo López, por estos días no tuvo eco en las instalaciones del club. Los balazos que salieron de las armas del malón que atacó el club el lunes pasado están ahí, a la vista de todos, como agujeros negros que intentan succionar los esfuerzos de socios e hinchas por recuperar el tiempo perdido. Como el grupo denominado Socios e Hinchas Autoconvocados, que se reunirá hoy para preguntarse, entre otras cosas, quién manda hoy en la Lepra.
La reconstrucción edilicia en el predio del Parque de la Independencia sigue a buen ritmo. Ya se terminaron de pintar las tribunas y de colocar las butacas faltantes en la zona de plateas. Todo luce más limpio y ordenado que meses atrás, pero mucha basura se escondió bajo la alfombra y amenaza con saltar nuevamente a la vista con la mínima brisa que pueda entrar por la ventana.
“Siguió viniendo mucha gente a reempadronarse, pero después de lo del lunes aflojó la cantidad de familias en los parrilleros y en la pileta. Es lógico, se pegaron un susto bárbaro”, reconoció un colaborador de la nueva dirigencia. Había no menos de 200 personas en el club el lunes a las 15.30, cuando la turba de sesenta seguidores de Roberto Pimpi Camino entró a los tiros, en un nuevo capítulo de una lucha de poder que Crítica de Santa Fe sacó a la luz en su edición del domingo pasado.
Quienes claramente quedaron en el medio de la violencia que se desató en la Lepra tras las elecciones son los Autoconvocados. “Antes nos pegaba la barra de López, y ahora nos pasa lo mismo con los que quieren desbancar a Pimpi”, confesó uno de los jóvenes que se identifica con esta agrupación.
El mismo día de los hechos vandálicos que hoy tienen a los hermanos Camino con pedido de captura, Diego “Panadero” Ochoa y sus aliados aprovecharon los insultos generalizados ante la presencia de la jueza Alejandra Rodenas en la sede administrativa y empezaron a cantar en contra del presidente. “Che Lorente botón, sos amigo de Pimpi, la puta madre que te parió”, era el cántico que obligaron a entonar a todos. Los que se negaron a corear la insultante consigna recibieron como respuesta una lluvia de trompadas por parte de quienes, como alguna vez hizo Pimpi, intentan instalarse en Newell’s a balazo y puñete limpio.
Lo cierto es que Autoconvocados ya no confía tanto en las nuevas autoridades del club. Este sector organizó una reunión para hoy a la tarde. Discutirá de dónde salieron los 230 mil pesos que costaron las plateas nuevas, y por qué todavía figuran como empleados, entre otros, la esposa del ex coordinador de inferiores Sergio Almirón y Roque Sosa, fieles servidores del ex presidente López.
(Fuente: Crítica Digital)
