El titular del MIDJ realizó este jueves una movilización por el centro de Rosario para reclamar ayuda social destinadas a los damnificados por la tormenta, y amenazó con realizar un escrache en el domicilio particular del diputado nacional Agustín Rossi, para que se entreguen viviendas del Plan Federal. Llamados desde la Nación lo persuadieron de que deponga su actitud. Una muestra de que el método de la amenaza es más eficaz que el de la gestión institucional que realiza el ministro de Obras Públicas provincial, Hugo Storero.
Apostado en la esquina de Mendoza y Sarmiento, donde funciona la sede local del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, el barbado piquetero Raúl Castells reclamó este jueves ayuda social para los vecinos afectados por la tormenta del lunes y amenazó con instalarse en el domicilio particular del diputado nacional Agustín Rossi, jefe de la bancada oficialista.
“Hemos conseguido chapas, tirantes, colchones y pañales para los chicos para distribuir hoy (por este jueves) a los compañeros de distintos centros barriales”, se desgañitó Castells con altoparlante en mano, desde la esquina de Mendoza y Sarmiento.
Allí también anunció el cese el fuego contra la vivienda de Rossi, en la que había amenazado con instalarse si el gobierno nacional no destraba la entrega de viviendas correspondientes al Plan Federal.
“Se marchaba porque se hizo un escándalo por unos huevazos y ahora tenemos 8 muertos, igual que en el 2007 y en el 2006 no son muertos inevitables sino de la desidia y el abandono”, mezcló el líder de los jubilados y los desocupados.
“Nos parece una barbaridad que se hayan suspendido los planes habitacionales para Santa Fe”, retomó el hilo Castells en diálogo con Radio Dos. Y prosiguió: “El tema es que pararon las viviendas para ver cómo joden a Binner en octubre (cuando habrá elecciones), pero el problema es que dejan a la gente sin vivienda”.
Luego informó que recibió llamados desde el gobierno nacional para frenar la marcha hacia lo de Rossi –quien todavía se está sacando restos de huevos del ataque en Laguna Paiva– y que mantendrá una reunión con funcionarios al mediodía “en algún lugar del centro a convenir”.
“No puede ser que en cada tormenta haya que tener muertos”, clamó más tarde, y dijo que “la gente está aguantando bajo la lluvia porque si vuelve a la casa está en la misma situación, porque tienen todo mojado”.
