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La presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó este viernes a los intelectuales a “formular nuevas categorías de pensamiento para un mundo que ya no es lo que fue”, como aporte al debate sobre la crisis internacional.
La presidenta afirmó que "podemos hacer aportes a esa discusión que irremediablemente viene". En ese marco, planteó la necesidad de “encauzar ese debate en términos de solidaridad y respeto a la condición humana”. Fue al firmar un convenio para obras de remodelación en la Biblioteca Nacional.
En un acto realizado en la Biblioteca Nacional, donde se abrieron los sobres de la licitación para la construcción del Museo del Libro, la presidenta señaló que “en un momento de comunicaciones globalizadas, de redes que parecen desplazar al papel, el libro sigue siendo algo absolutamente irremplazable, porque expresa por sobre todas las cosas reflexión y permanencia de la reflexión”.
Cristina apuntó el valor de la reflexión “en un mundo donde los paradigmas que algunos creían irremplazables se han derrumbado”, lo cual representa “un símbolo de la necesidad de repensar nuevamente el mundo, y repensarnos también un poco a nosotros mismos como país”.
La presidenta dijo que hoy en día “hay un fuerte cuestionamiento a un modelo político”, específicamente “la matriz política e ideológica que ha desencadenado esta verdadera debacle internacional”.
En ese punto, Cristina enfatizó que los argentinos “podemos hacer aportes a esa discusión” de carácter mundial, ya que esa discusión “no va a pasar por organismos institucionales, ni por grupos normalmente concebidos como grupos de poder”, en tanto que el debate vendrá de parte “de las propias sociedades, ante la falta de oportunidades, la pérdida del trabajo y del bienestar”.
“Es bueno que todo el pensamiento político argentino se aboque a la necesidad de formular estas nuevas categorías de pensamiento para un mundo que ya no es lo que fue, ni volverá a ser lo que fue”, sostuvo la jefa de Estado.
La presidenta llamó a tener “una gran apertura mental para repensar nosotros mismos estas nuevas condiciones, y enfrentar el desafío de volver a ser señeros y directrices en la formulación de pensamiento nacional”.
Posteriormente, contrapuso ese debate a “la regla que vemos diariamente en los medios de comunicación, en la cual casi se repite monocordemente un guión o libro que nunca se sabe quién lo elabora, pero que todos tenemos fuertes sospechas de a qué intereses responden”.
“Es una deuda –continuó la presidenta– que la intelectualidad argentina tiene con la sociedad y con el pueblo, ayudarla a desentrañar esos mensajes que le envían bajo aparente objetividad y prescindencia, pero que todos sabemos son directamente atentatorios de las posibilidades de movilidad social, de redistribución del ingreso y de una participación democrática”.
La presidenta descubrió también un cuadro de homenaje al ex director de la Biblioteca, Elvio Vitali, de quien dijo que “si nos está mirando desde algún lado, debe estar muy feliz, no solamente por el Museo del Libro, al que él amaba entrañablemente, sino además porque fue pintado por otro compañero como Daniel Santoro, un artista fuertemente comprometido con las grandes causas nacionales y populares”.
En un breve contacto con la prensa, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, señaló la importancia de la creación del Museo del Libro porque “de alguna manera, todos somos hijos del libro, y es una forma de poder reflexionar frente a un mundo tan convulsionado, donde muchas veces hay pocas posibilidades de hacerlo”.
El director de la Biblioteca, Horacio González, dijo que la construcción del Museo del Libro “significará un fuerte llamado de atención a la cultura del libro en la historia de la Nación argentina”, y también resaltó la “observación crítica" y el “pensamiento sobre la historia” desarrollado por Vitali.
Además del Museo del Libro, se firmó un convenio para obras exteriores de vinculación y protección del edificio de la Biblioteca, y la instalación de ascensores; cuyo monto final de inversión totalizará más de 17 millones de pesos.
Al acto, que se llevó adelante en el Salón Jorge Luis Borges de la institución, también asistieron el ministro de Planificación, Julio De Vido; el secretario de Obras Públicas, José López; y el secretario de Cultura, José Nun.
(Fuente: Télam).
